19.12.1987

Acto MLN-T en el estadio Franzini.

Nuestro saludo compañeros, en primer lugar a la visita fraternal de las organizaciones amigas, de todos los compañeros amigos integrantes de otras organizaciones que están aquí presentes.

Aunque nos hubiera gustado como siempre hablar del superior gobierno, no vamos a tener más remedio en esta oportunidad —pero prometemos para otra dedicarnos exclusivamente a él, porque no tiene desperdicio— que referirnos a algunas otras cuestiones que han sido puestas sobre el tapete por la fuerza de los hechos, en los últimos días.

COMO SURGE EN EL MLN LA IDEA DE FRENTE GRANDE

Vamos a hablar compañeros, para empezar, del frente grande. Para nosotros esta idea nació aproximadamente por aquella noche que no pudimos vivir junto a ustedes pero que vivimos en los calabozos de los cuarteles del interior de la República, como rehenes de la tiranía, un último domingo de noviembre, allá por 1980. Cuando ustedes en sus casas y nosotros en los calabozos comenzamos a oír los resultados de aquel glorioso e inmenso NO que le puso el pueblo uruguayo en la trompa a la dictadura militar. Allí comenzó a germinar esta idea.

Ustedes mejor que nosotros conocen todo lo que sucedió después. Todo lo que floreció en las bocas del canto popular, como incipiente de protesta contra el autoritarismo y la tiranía. Todo lo que floreció en las cooperativas de vivienda de ayuda mutua como forma de resistencia. Todo lo que floreció en las primeras reuniones clandestinas que dieron origen a la gloriosa ASCEEP. Todo lo que floreció en las primeras reuniones que dieron origen al glorioso PlT bajo la dictadura, en la clandestinidad, en la resistencia. Todo lo que floreció generado espontáneamente por nuestro pueblo —cuando otros estábamos encadenados— en las ollas populares, en los caceroleos, en las iglesias y en las parroquias que abrieron sus puertas fraternales para la labor clandestina de la resistencia, en las cárceles y en los exilios: un gigantesco frente grande del pueblo uruguayo contra la tiranía y contra la dictadura, contra el fascismo, contra el autoritarismo, por la democracia, por los derechos humanos, contra el entreguismo, contra la gigantesca pobreza que se cernía y que caía monolíticamente sobre las espaldas de este pueblo.

De alguna manera, quienes peinamos canas, sabemos que en los orígenes del Frente Amplio, allá por 1968, 1969, 1970, hubo una gigantesca movilización popular también contra estas mismas cosas y por estas mismas cosas, que fue la base que dio origen al florecimiento de la realidad política que en 1971 amaneció en nuestro país como el Frente Amplio. Parece como que la historia se repitiera. Nosotros tenemos que comprender que, paradojalmente, los años de la tiranía dejaron detrás de sí algo positivo: esa gigantesca movilización popular. Ese es uno de los saldos positivos. Eso es lo que dio en sí la crisis institucional, económica, moral, política.

EL MLN Y EL FRENTE GRANDE

Ahora, hoy en día, nosotros podemos impulsar eso, o podemos olvidarlo. Podemos potenciarlo hacia el futuro, o podemos volver al pasado. Podemos renovarnos, podemos volver a ser jóvenes, podemos pensar con frescura y proponerle al pueblo uruguayo algo nuevo, o podemos intentar tozudamente volver hacia el pasado.

En el pozo más hondo de los calabozos de la dictadura, nosotros pudimos percibir, a pesar de la incomunicación, que el pueblo uruguayo había dado algo que nosotros, por no tener otra manera de definirlo, se nos ocurrió llamar un gran frente grande”. Tratamos de expresarlo de alguna manera cuando salimos de la cárcel. En los primeros documentos hechos públicos por el MLN, en su reconstrucción, allá por marzo de 1985, decíamos: “Queremos tender una invitación y una mano fraterna a todos los que sufren, a todas los que luchan, estén dónde estén y piensen lo que piensen, para llegar a un acuerdo por encima de banderías, en torno a un plan y tareas concretas proyectadas hacia una patria para todos. No se puede esperar más. Nosotros lanzamos esta invitación y esperamos fervientemente que tras ella se abran mil flores”.

Muchísimos reportajes, charlas abiertas, públicas, actos, mateadas, fueron oportunidad para nosotros de poder desarrollar esta idea. Documentos cuya cita les ahorro, compañeros, en beneficio de la brevedad y de la síntesis. Desde el pique, esta idea fue atacada. Paradojalmente, desde tiendas que nosotros no podíamos esperar. Por haber planteado esta idea fuimos acusados de “divisionismo”, compañeros, ¡porque no pedíamos el ingreso al Frente Amplio! Acá tengo un reportaje del semanario “Asamblea” del 25 de abril, donde el compañero Rodney Arismendi dice: “(…) por lo que yo sé, y he leído — y conste que no estoy pasándome de vivo— por lo que yo sé, actúan dentro del MLN varias tendencias. Unas que afirman su voluntad de ser frenteamplistas, otra, Ia de los dirigentes del MLN que acaban de salir de la cárcel, que trata en el mismo pie al Partido Nacional, al Partido Colorado y al Frente Amplio. Plantean no entrar al Frente Amplio sino un llamado ‘frente más grande’, del Partido Nacional, del Partido Colorado, e! MLN y el FA. Se sitúan fuera del Frente’.

Fuimos condenados en aquel entonces, 25 de abril de 1985, por no pedir el ingreso al FA y acusados de “divisionistas”, al mismo tiempo que se fundaba un segundo sindicato en Bella Unión contra UTAA, para Instalar el divisionismo en la clase obrera uruguaya.

La III Convención del MLN, reunida en diciembre del ‘85, apenas nueve meses después de haber sido liberado —el tiempo que una mujer necesita para construir un hijo en sus entrañas—, declaraba: “Alertamos al pueblo, en el sentido de que hay fuerzas reaccionarias que esperan su oportunidad. Si la agresión de dichas fuerzas violentas y armadas vuelve a descargarse sobre las espaldas del pueblo, será necesario que éste se encuentre unido, por encima de las actuales diferencias políticas, tal como lo estuvimos en las movilizaciones destinadas a desplazar a la dictadura, o tal como lo estuvimos el día que pusimos en las urnas aquel NO glorioso de 1980’. Esto lo decía el compañero Julio Marenales, en la calle Cebollatí, en un acto público informando al pueblo las resoluciones de la Ill Convención Nacional, y decía más adelante: “(…)que ni las batallas electorales, ni las peleas políticas o por otros motivos, sean causa suficiente para dividir ese gran frente antidictatorial del pueblo, ante la posibilidad del retorna fascista amenazante en el horizonte”. Es a este frente, esencialmente antidictatorial, al que nosotros, tras nuestras declaraciones públicas, hemos denominado frente grande.

UN FRENTE GRANDE CONTRA EL CAPITAL FINANCIERO

Decía la III Convención Nacional: “El frente grande será el reflejo en lo social y en lo político de la lucha contra el capital financiero y por la democracia”. En el mismo documento en que se decía esto, la III Convención Nacional, y no una minoría de treinta militantes como dijo alguna radio muy frenteamplista, resolvía incorporarse al Frente Amplio y facultar a su dirección para pedir el ingreso en cualquier momento, La IV Convención Nacional, reunida hace pocos meses, reafirmó estas dos resoluciones.

Múltiples reportajes y mateadas —que puede leer el que quiera y sepa leer en este país de alto grado de alfabetización— sirvieron para que el MLN definiera con toda claridad, cristalina y meridiana claridad, que su idea de frente grande no era una idea incompatible ni contradictoria con la idea del Frente Amplio y con su pedido de ingreso al Frente Amplio. Pero es más, compañeros, es más. Todos sabemos que los compañeros del PDC y de la 99 durante 1986 y 1987 iniciaron conversaciones con otras organizaciones, la Unión Cívica, la FENAPODE, fuerzas del Partido Nacional, para una reforma constitucional, e incluso para la creación de un proyecto denominado “bloque de centro-izquierda”. En su último Congreso incluso —Congreso realizado hace pocos días—, el Partido por el Gobierno del Pueblo dice: “Es bueno puntualizar que cuando hablamos de las fuerzas de cambio no estamos limitando nuestro pensamiento al Frente Amplio, o a los sectores políticos que se proclaman de izquierda. Las fuerzas de cambio están constituidas por ciudadanos que electoralmente pueden definirse como blancos, colorados, cívicos, independientes a frenteamplistas, pero quo tienen en común la cabal convicción de que nuestro futuro como colectividad nacional necesariamente tiene que pasar tanto por la ratificación de nuestra convicción democrática, como por cambios sustanciales en nuestra mentalidad, en las formas de concebir los medios de producción, en la reivindicación de una justicia social hoy olvidada, en la firmeza para defender nuestra soberanía y nuestros intereses en un marcado protagonismo de nuestra sociedad civil”. Partido por el Gobierno del Pueblo, fuerza frenteamplista, lista 99 hablando de una cosa muy parecida, sino idéntica, al frente grande, hace pocos días, pero que se arrastra desde 1986 y 1987.

EL PCU, EL FA Y LA UNIDAD MAS GRANDE

El mismo Partido Comunista, a través de la voz de su secretario general, Rodney Arismendi, en su festejo, en el festejo de su cumpleaños, el 3 de octubre, acto central, luego de un viraje de 180 grados en torno a esta idea decía: “Con todas estas fuerzas llegando al campo que ya despierta y al interior que se mueve, tenemos que construir un gran bloque del pueblo y no solo de partidos. Es decir, podemos crear un gran bloque del pueblo. Si lo pudimos hacer en torno al referéndum, ¿cómo no podemos pensar en ir construyéndolo como gran alternativa para la República en torno a este hecho histórico que es el Frente Amplio, cada vez más fuerte, más en el pueblo, cada vez más unido y más consciente de su destino histórico?”

Más adelante, refiriéndose a la reforma constitucional, decía: “El Frente ha agregado a sus grandes planteamientos, un proyecto de reforma constitucional, votado en general por unanimidad. Ustedes lo conocen: separar las elecciones presidenciales y municipales, prohibir la acumulación por lemas para la Presidencia, levantar el valor del Parlamento frente a un presidencialismo rabioso que en última instancia, en lo grosero establece los vetos e inunda todos los destinos de la República”. Y refiriéndose a aquella idea de bloque de centro-izquierda, decía: “Este es un proyecto, hoy del Frente Amplio, de todo el Frente Amplio, y por lo tanto, es el fracaso de quienes pensaron maniobrar, creyendo que el Frente Amplio podría dividirse con unos y dejar otros en la palmera, como dice el criollo”.

En aquella oportunidad, era el Partido Comunista el que corría el riesgo “de quedar en la palmera”. Por eso mismo continúa: “Se agiganta una vez más el papel del Frente Amplio y por eso es tan feroz la campaña por dividirlo”.

EL PARTIDO SOCIALISTA, EL FA Y EL “BLOQUE ALTERNATIVO”

El Partido Socialista en su 39º Congreso realizado en el mes pasado, tiene una resolución que se titula “El Bloque del Poder Alternativo Popular y Democrático” que textualmente dice: “Frente al bloque conservador y perjudicadas por éste, tenemos a las mayorías sociales que constituyen el espacio potencialmente nacional y popular. Se trata de articular las mayorías sociales en un Bloque Popular Alternativo que tenga como objetivo estratégico la consolidación y profundización de la democracia. La lucha entre ambos bloques es fundamentalmente política-social, ya que se enfrentan dos proyectos antagónicos en la que está en juego la sobrevivencia de nuestra patria. En la actual coyuntura, la lucha política tiene un paralelo intenso y altamente determinado por el desarrollo de la lucha ideológica que se está caracterizando por su intensidad y por su importancia”. Y sigue un largo desarrollo en torno a este Bloque de Poder Alternativo Popular y Democrático.

El compañero López Balestra, del Partido Nacional, ha sacado un folleto que se titula “Hacia un Frente Popular”, en base a un reportaje que le realizara el semanario “Búsqueda” el 24 de setiembre de 1987, y en él dice: “Tiene que haber un gran frente popular que llegue al gobierno para que los más gobiernen sobre los menos, no como ahora que es al revés. Tenemos que rescatar el estilo de vida del uruguayo y tratar que en el país predomine una nueva fuerza política, no para cobrar cuentas, pero si para recobrar a esa clase media no aburguesada, consciente de sus metas, sin el materialismo ni las grandes novelerías de la época moderna”. Más adelante dice: “(…) que después ese Frente deberá tratar de llegar al gobierno, con una gran propuesta coincidente y creíble. Creíble por sus términos y por los hombres que la propongan. Hay un gran descreimiento y no todos los políticos pueden proponer cosas en las cuales la gente confíe”.

EL FA Y LAS ALIANZAS CON OTROS SECTORES POLITICOS

El compañero Seregni, en su intervención en el reciente Congreso del Frente Amplio decía: “En la medida que entre los 620.000 firmantes hay personas de muy diferentes ideas y a filiaciones políticas, queda esbozado un universo de gente que así como pudo aglutinarse para la anulación de la Ley de Caducidad, mucho más podría hacerlo para encarar y tratar de resolver los problemas económicos y sociales que hoy tanto afectan al Uruguay. En otras palabras, creemos que queda abierto un espacio fermental. Pienso esperanzado que se trata de un espacio de grandes perspectivas políticas “. Y más adelante: “Con la máxima amplitud de mira, debemos procurar definir un proyecto de país que sea el punto común de la gran mayoría de ciudadanos que anhelan los cambios, que no aceptan el programa continuista y conservador que el actual gobierno nos está imponiendo. El proyecto de país no tiene porqué ser un proyecto exclusivamente frenteamplista. Es un proyecto nacional, popular y democrático”.

Y el Frente Amplio mismo, en las conclusiones y resoluciones de su reciente Congreso establece en su punto 10: “Estar dispuestos a desarrollar alianzas con los sectores y fuerzas sociales y acuerdos con todos aquellos sectores políticos con los cuales podamos alcanzar coincidencias programáticas. Para ello es necesario profundizar nuestra unidad interna, confiar en la movilización popular y apelar a un amplio apoyo social”.

El plan pastoral de la iglesia católica para 1986 y hasta 1989, establece, sin ningún lugar a dudas, que se avecinan horas negras para el Uruguay si no se levanta una alternativa de cambios sustancial.

El referéndum compañeros, como hecho concreto hoy de movilización popular victoriosa, que acaba de presentar más de 630.000 firmas a la Corte Electoral, es un ejemplo puntual y concreto de frente grande funcionando en la calle, en las manos mismas del pueblo, en torno a un objetivo concreto. Las movilizaciones del pueblo de Mercedes por la reivindicación de la planta de Arinsa como fuente de trabajo, es otro ejemplo concreto nacido de las entrañas del pueblo, de un frente grande plantado y movilizado en las calles. Y las recientes movilizaciones del pueblo de Las Piedras en defensa de la fuente de trabajo de COMARGEN, son otro ejemplo concreto de que el pueblo tiene las cosas mucho más claras de lo que creemos en torno a la necesidad de aglutinar fuerzas en la lucha contra la oligarquía.

Podríamos citar muchísimos ejemplos más. En suma, importantes organizaciones y hombres del Frente Amplio, mismo en las resoluciones de su Congreso, y algún sector del Partido Nacional se han expresado, con uno u otro nombre, con uno u otro matiz en el contenido en torno a una misma idea que nosotros denominamos, pero que se la puede denominar como quieran, frente grande.

PRESTAMOS A HECTOR LORENZO RIOS NUESTRA VOZ VIVA PARA QUE SIGA DENUNCIANDO

El pueblo también en sus mejores jornadas de lucha, se ha expresado en el mismo sentido. Sin embargo, sin embargo, compañeros, el MLN, nada más que el MLN, es atacado por haberlo dicho, ¡Y por seguir diciéndolo!

Pero sigamos más adelante. Examinemos algunos de los grandes peligros que se ciernen en un futuro y que están ya plantados frente a nosotros en el presente. Vamos a citar a Héctor Lorenzo Ríos, lamentablemente fallecido hace poco tiempo. Decía Héctor Lorenzo Ríos, el 8 de marzo de 1985, en oportunidad en que todos ustedes y él también estaban luchando por la amnistía general e irrestricta en el Parlamento: “Y hoy, a 72 horas de haberse pronunciado el Parlamento clarisimamente a favor de una amnistía general e irrestricta, debemos volver sobre el tema porque se han puesto en puja dos normas constitucionales. Por un lado, tenemos el artículo 85 numeral 14 de la Constitución de la República que reserva para el Parlamento nacional la posibilidad de acordar amnistía en casos extraordinarios y que requiere solamente la mayoría absoluta de los votos de los componentes de cada Cámara. En colición con dicha norma encontramos el artículo 138 que reserva para el Poder Ejecutivo Ia posibilidad de veto, en cuyo caso el Parlamento debería tener 3/5 de votos para levantarlo. El velado anuncio del ejercicio de esa facultad constitucional con la finalidad de frenar o desviar el pronunciamiento del Parlamento (escuchen compañeros lo que decía Héctor Lorenzo Ríos) ha impedido que se apruebe la ley de amnistía general e irrestricta. Esto hay que denunciarlo a fin de que quede constancia para la historia”.

Y nosotros, los tupamaros, estamos dejando constancia para la historia. La minoría presidencial pretendió desviar o “frenar”, repito decía Héctor Lorenzo Ríos, el pronunciamiento de una de las Cámaras del Parlamento, y esto hay que denunciarlo con vigor. Prestamos a Héctor Lorenzo Ríos nuestra voz viva para que esto se siga denunciando.

Decía más adelante: “Espero que esta sea la única vez que se pretenda usar esta colisión de dos formas jurídicas del mismo rasgo constitucional para hacernos pensar que cuando se restaure la democracia ella se expresará en el futuro a través de las minorías y no de las mayorías nacionales. La democracia ha sido, es y deberá ser siempre, el gobierno de las mayorías, y el Parlamento debe pronunciarse autónomo y no heterónomamente. Debe poder expresar su voluntad con total independencia y no ser sometido a presiones por parte de los otros poderes del Estado. Entiendo que debemos rescatar el uso pleno de nuestros fueros, a fin de defender el Parlamento. Para ello contamos con el régimen de tripartición de poderes que es la esencia de la democracia consagrada por el padre de la patria, José Artigas, en las Instrucciones de 1813. Hay que tener cuidado en el futuro, de que esta minoría presidencial que representa 2/5 de la voluntad electoral del país, pretenda seguir gobernándonos por medio de este juego de las cosas”. Así, compañeros, nació la “vetocracia”. En oportunidad de discutir en el Parlamento, recién estrenado, recién inaugurado, la primera gran ley, la ley de amnistía general e irrestricta. Así nació la “vetocracia”. Y ustedes han escuchado ahora, como campanazos que vienen del pasado, la voz de Héctor Lorenzo Ríos, y sabrán discernir si sus denuncias, si sus sospechas, si sus temores, se confirmaron o no. Nació la “vetocracia” que es la que hoy nos rige.

Esto que yo les acabo de leer es del 8 de marzo de 1985. Hacia siete días que se había instalado Sanguinetti y ya estaba implantando la “vetocracia”, en oportunidad de discutir la libertad de los presos políticos.

La historia hasta hoy, ustedes la conocen tan bien como nosotros. No fue la única vez, es el mecanismo de gobierno. Cada vez que ha habido alguna gran discusión parlamentaria, cada vez que ha habido un gran tema, este fascistizante y vocacionalmente fascistizante Partido Colorado ha instalado el mecanismo del veto para seguir gobernando en nombre de una minoría contra las grandes mayorías nacionales.

Cuando se discutió el problema de los jubilados, cuando se discutió la Rendición de Cuentas, el problema de los salarios, el problema de la salud, el problema de la enseñanza, el problema de la tierra, el problema de la banca, en el caso puntual del Banco Comercial, y el problema de la impunidad de los asesinos y de los torturadores, siempre la misma historia.

LEY DE LEMAS: GRAN MENTIRA INSTALADA EN LA CONSTITUCION

Tenemos un país políticamente dividido por tres, y un Parlamento dividido por tres, y ¡es necesario que las fuerzas progresistas de nuestro país le anuncien al pueblo que más allá incluso de 1989, vamos a tener esa realidad política instalada como un cuello de botella contra los cambios de este país! La Ley de Lemas es la gigantesca estafa y la gran mentira instalada en la Constitución de la República, que le permite a la oligarquía, ya sea a través del Partido Colorado, ya sea a veces a través de “los blancos baratos”, gobernar como minoría contra una gran mayoría.

Dan ganas de recordar aquella famosa anécdota del Siglo XIX cuando aquel comisario del Partido Colorado, creo que de Mercedes, le anunciaba por telegrama al gobierno, “al Superior Gobierno”, que “en una desigual lucha electoral contra el Partido Nacional de 5 contra 2, logramos triunfar”.

Dan ganas de parafrasearlo, porque esto es lo mismo compañeros. Hay una flor de trampa contra el país instalada en las instituciones. No solo las soluciones de fondo sino las soluciones urgentes, las dramáticas, urgentes soluciones que este país necesita están trancadas par un mecanismo político obsoleto y tramposo, inventado por esta oligarquía para trampear la voluntad popular, y que le permite a la oligarquía, coma minoría antihistórica, seguir gobernando contra la opinión de la inmensa mayoría.

Hay que ver lo que gana un jubilado, compañeros. Hay que grabárselo a fuego en la conciencia de cada uno. Hay que ver el problema de la marginación y los enormes y desparramados cantegriles de Montevideo y de los collares suburbanos del interior. Hay que ver el problema de la emigración, hay que ver el derrumbe del sistema de salud uruguayo, hay que ver el problema dramático de la niñez para darse cuenta, compañeros, que no solo para las cuestiones de fondo sino para cuestiones dramáticamente urgentes en este país hay dos grandes partidos: uno, el partido que está de acuerdo con los grandes cambios y con las soluciones urgentes a estos problemas, y otro, el partido minoritario de Ia oligarquía, y cada vez más minoritario, instalado hoy en el gobierno que está contra los cambios. Está instalado en el gobierno y tiene además el respaldo del Ejército y de las Fuerzas Armadas. Para ellos, para esa minoría, es vital la división.

UN GRAN FRENTE CONTRA EL CAPITAL EXTRANJERO

Nosotros, contra este fenómeno, peligrosísimo, es que levantamos desde 1985 la idea del frente grande. Como un frente antifascista desde que la amenaza fascista, incluso recordada en nuestros oídos ayer mismo, por la palabra de Medina cuando le preguntaron que pasaría si triunfaba el plebiscito y él dijo “veremos”.

Mientras la amenaza fascista esté en el horizonte es necesario levantar la bandera de un gran frente antifascista. Pero además, un gran frente contra el capital extranjero, por defensa de la soberanía nacional, por el desarrollo nacional, por la defensa de las libertades públicas.

Pueden haber muchos más temas puntuales, como el problema de la deuda, coma el problema de la tierra, como el problema de las empresas endeudadas y la reivindicación de su capitalización a favor de la nación y no del extranjero. Pueden haber otros temas, como el problema del salario, del trabajo, todos aquellos que implican cambios urgentes a esta horrible pobreza en que se está hundiendo Uruguay. También cambios de fondo que sin embargo no cuestionan la esencia del sistema capitalista.

Nuestra idea de frente grande busca acumular fuerzas para los cambios urgentes, para enfrentar la crisis y para la resistencia al fascismo. Para la creación también de mayores niveles de conciencia. Constituye un avance nuevo en el proceso de unidad popular que no lo entendemos paralizado, ni la queremos paralizar. No es de ninguna manera, nunca lo fue, antagónico con el Frente Amplio, ¡todo lo contrario! Nosotros somos partidarios de que el Frente Amplio sea la vanguardia en la postulación de ésta idea, y trataríamos por todos los medios de convencer a los compañeros del Frente Amplio que deben tomar y enarbolar ellos, en bloque, esta bandera. Es una denuncia también activa y una alternativa contra todo hegemonismo, contra el sectarismo y contra la demagogia. La demagogia de aquellos que levantaron programas de cambio, solamente con fines electorales. Pongámoslos entre la espada y la pared. Exijámosles, a través de propuestas concretas que lleven a la práctica los programas que levantaron, y no les permitamos que sigan de garrón levantando demagógicamente esos programas para rastrillar votos electorales.

El frente grande puede tener o no en nuestra idea y en nuestra concepción una estructura permanente. Puede tener o no, en nuestra concepción, un carácter electoral. Este frente grande que nosotros postulamos, se apoya en una unidad social que hoy existe objetivamente en todos los sindicatos, donde los trabajadores blancos, colorados y frenteamplistas cuando llega la hora de enfrentar al patrón y de enfrentar al gobierno, se unen sin ningún problema.

Existe en una unidad social expresada concretamente, sin lugar a dudas, en las firmas que se presentaron en la Corte Electoral. Y esa unidad social es potenciable, es más amplia que la que actualmente está reflejada a nivel político en el Frente Amplio, y no tiene por el momento, hoy, expresión política organizada.

Ese frente grande se apoya en la existencia del apoyo explícito en militancia y votos a programas similares de cambio que reflejan el carácter que nosotros adjudicamos al frente grande. Así como en el ‘70, en el ‘69, en el ‘68 fue necesario un gran movimiento de masas para culminar en la creación del Frente Amplio, será necesario a nuestro juicio lo mismo, para que llegue la hora en que un gran movimiento de masas de pueblo se plasme en un frente grande que se enfrente vertical y decididamente contra la oligarquía y el imperialismo.

Seria bueno, muy bueno a nuestro juicio, y es una opinión que puede estar equivocada, no lo negamos, que el frente grande tuviera una expresión electoral, para lo cual resultaría imprescindible modificar la actual tramposa Ley de Lemas. Pero estamos dispuestos a discutir con todos los compañeros esta idea, y exigimos y pedimos que se nos dé un lugar donde poder discutirla, porque hasta hoy nos tienen “a la intemperie” y no tenemos ningún otro lugar en donde discutir esta idea que aquí, ante el pueblo uruguayo, abierta y francamente.

Idea, compañeros, que será buena o mala, ofensiva o inofensiva, será compartida o no con otros sectores, pero es esa, sencillamente esa, sencillita como una paloma. Sin embargo, ha sido agredida y ha sido agredida cuando la hemos levantado nosotros, no cuando la han levantado otros.

LOS DICHOS DE “EL DIA”

“El Día”, nuestro conocido diario “El Día” levantó durante el mes de noviembre una campaña tramposa, propia de “El Día”, intrínsecamente propia de “El Día”, consustancialmente propia de “El Día” dijo que íbamos a retirar el pedido de ingreso al FA, dijo “El Día” que íbamos a formar “otro frente” contra el Frente Amplio, dijo “El Día” que le íbamos a sacar la Intendencia al Frente Amplio, nosotros los tupamaros. Le faltó decir que le íbamos a sacar los nenitos a los frenteamplistas y mandarlos para Rusia. Dijo “El Día” que íbamos a pedir ingreso al Movimiento de Rocha, dijo “El Día”. ¡Hay que admirarlos! ¡Hay que reconocerles que son buenos alumnos de Goebbels, aquel que dijo que “una mentira repetida mil veces se transforma en verdad”! ¡Hay que admirarlos compañeros! Hay que admirarlos porque el propio Carlos Julio Pereyra salió a desmentir a la prensa que él no iba a aceptar el ingreso del MLN al Movimiento de Rocha. Y hasta la Presidencia del Frente Amplio salió a decir que había un desafío contra el Frente Amplio lanzado desde el MLN contra la Intendencia, en base a lo que decía “El Día”. ¡Hay que admirar a “EI Día”, compañeros! “El Día”, sus buscapiés, encontraron eco. Fíjense que esa prensa hasta está diciendo que nosotros participamos en el secuestro del coronel chileno —¡aplaudido y glorioso secuestro hecho por los compañeros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez! con el cual estamos totalmente de acuerdo. Dijeron que nosotros participamos en el secuestro, y al decir de un compañero -que hizo algún secuestro—: iEste nos salió tan, pero tan bien, pero tan redondo, que ni nosotros mismos nos enteramos!

Ahora “El Día” dice, hoy mismo dijo compañeros, que han sido detenidos cinco militantes del MLN “portando cachiporras y … gas paralizante”. A pesar de los acuerdos de Gorbachov y Reagan, el MLN está desarrollando la guerra química contra quienes nos quieren tapar las pegatinas! ¡Nos van a tener que llamar a la cumbre! ¡Si supieran la cantidad de gas paralizante que tenemos escondida! ¡Si supiera “El Día” la cantidad de armas secretas que estamos inventando contra él! Si supiera… Es como para no hacerse responsable, incluso oficialmente, de las consecuencias que pueda tener para el mundo la utilización de las armas que el MLN está inventando.

Les adelanto además, compañeros, la próxima primicia de “El Día” se las adelanto, se las anticipo y tal vez acá haya periodistas de “El Día”: nosotros somos, o vamos a ser, según “El Día”, narcotraficantes. Ya lo ha aprobado el gral. Medina, ministro blanco del gabinete de Sanguinetti, en la reunión a la cual concurrieron los mandos del ejército uruguayo con los ejércitos de América Latina. La vinculación entre ¡los terroristas, los subversivos y los narcotraficantes! Esta es la próxima: faloperos, importamos voladora, de la buena, para vender en Punta de Este a los alcahuetes de “El Día”, que es donde más la consumen.

LO QUE DICE Y DECIA EL PDC

Y el periódico “La Hora” también atacó, por otros motivos, la idea de frente grande, recibiendo incluso aplausos de “El Día”. Lamentablemente, compañeros, el PDC, por CX 16 Radio Carve, el sábado pasado a la hora 21, dijo que estaba totalmente de acuerdo con la idea del frente grande, pero como la había planteado el MLN, entonces, esa idea, lamentablemente no iba a caminar. Y fíjense compañeros, eso fue dicho por un alto dirigente del PDC por Radio Carve. Entonces, cuando nosotros lo escuchamos, nos vino el recuerdo de algo que habíamos leído en algún órgano de prensa del PDC. Lo tenemos aquí, es del 6 de enero de 1987, poquitos días después de aprobada la ley de impunidad. Decía el PDC, escuchen bien compañeros: “El otro medio legal para luchar contra la ley de impunidad es el del referéndum, destinado a derogar la ley en aplicación del articulo 79, inciso 6, de la Constitución. En ese aspecto nuestro Partido ha opinado que mejor que el mero referéndum, como recurso para la derogación es preferible el esquema de iniciativa, esto es, la presentación de un proyecto alternativo. Quiere decir que de prosperar el referéndum de mera derogación, la situación volvería al caso previo a la Ley que comentamos, situación de la que el Partido Colorado no quiere salir y el Partido Nacional no sabe cómo salir. De modo que es mejor aprovechar la opción del recurso de iniciativa con el que se lograría simultáneamente, la derogación y la sanción de una nueva solución”. “Por lo demás, el 6 de enero, día de Reyes de 1987, decía el PDC, en el primer caso, o sea en el referéndum, se ha planteado la iniciativa del Comité de Familiares y del MLN, iniciativa por supuesto absolutamente respetable, pero que puede circunscribirse excesivamente al apoyo de los sectores de la izquierda, inhibiendo a muchos blancos, o incluso colorados que, en otras condiciones, apoyarían una derogación”. Por lo tanto, como el proyecto este del referéndum según el PDC había sido planteado por el MLN y el Comité de Familiares ¡no iba a caminar!, ¡de la misma manera que no va a caminar el frente grande!

El 20 de enero decía: “Deben pensar —los que están juntando firmas, los del referéndum, decía el PDC— que del Partido Nacional, aún de sus sectores antiimperialistas, no habrá de venir apoyo orgánico al referéndum y que éste se concretará al individual de sus adeptos que suelen padecer de fragilidad de memoria, deben calibrar que un procedimiento jugado a la movilización permanente a través de todo un año no tiene grandes posibilidades de éxito total, y en esto, especialmente la izquierda, debe poner mucho cuidado porque suele jugarse a la movilización más que a la reflexión, y sería hora de determinar si ese procedimiento, tomado como regla y no como excepción, es bueno o no. Todas estas consideraciones deben ser tenidas en cuenta sino se desea que el asunto devenga en un búmeran que al final beneficie a los sectores más funestos de nuestra vida política. Creemos que estas verdades deben ser manifestadas, aún a riesgo de parecer unos pesimistas, por lo menos para quedar libres de responsabilidad en el momento de un hipotético y no deseado fracaso”.

Bueno, se han presentado las 630.000 firmas, ¡el PDC queda librado de toda responsabilidad! ¡No hubo fracaso, hubo una victoria! Por supuesto que no tiene mucha responsabilidad tampoco en la victoria, de acuerdo a lo que decía en enero de 1987. Y nosotros, los eternos equivocados, a veces también podemos tener razón. Y no hay que ser dogmáticos compañeros, a pesar de que se hable mucho del pluralismo. Y hay cosas, que a pesar de que las plantee el MLN —que no es de ninguna manera el dueño de esta iniciativa, ni el padre de esta iniciativa—, hay cosas que caminan también a pesar de que las plantee el MLN y a pesar de lo que opinen los compañeros del PDC.

EL MLN VA A OPINAR, EL MLN VA A PLANTEAR INICIATIVAS

En suma: si la idea de frente grande la plantea el MLN ¡no camina! ¡Entonces, el MLN tiene que sentarse en un rincón, los pies juntitos, las manitos sobre las rodillas… y portarse bien, ser muy buenito, y ¡no decir nada!, ¡no lanzar una sola idea!, ¡no tener opinión, para que las cosas caminen! Esa es la propuesta que se nos está haciendo. Y el MLN no se va a quedar callado. ¡El MLN va a opinar! ¡El MLN va a plantear iniciativas! Y si a alguno le preocupa los cargos que le pueda robar el MLN, ¡que no se aflija!: no pensamos ocupar ningún cargo, como no ocupamos ninguno en el Frente Amplio y somos frenteamplistas, como no ocupamos ninguno en la Comisión Nacional Pro Referéndum y la apoyamos. No pensamos pasar por la ventanilla a cobrar cargos en el frente grande, ¡que no se aflijan!, ¡que nunca hemos pedido cargos! ¡Si es por eso, que no tengan miedo!

Hemos sido claros además, compañeros, meridianamente claros con el Frente Amplio. ¡Meridianamente claros! Y se ha querido presentar nuestra idea de frente grande como una oposición al Frente Amplio. Se nos ha acusado de divisionistas, otra vez. Divisionistas dentro del Frente Amplio, que queremos dividir a las direcciones de las bases, que atacamos a Seregni, y por ende a Frente Amplio. Que somos unos “iluminados”, unos “eternos equivocados”. Y con burla, se ha dicho, que somos “mariscales de la derrota”.

Nosotros apoyamos al Frente Amplio en 1970 desde la clandestinidad. Como jefes guerrilleros presos, en la cárcel de Punta Carretas le pedimos a la dirección del MLN que apoyara al Frente Amplio. Y a todos los abogados que nos iban a visitar a la cárcel, dirigentes de muchas organizaciones políticas, les dijimos: “Hay que apoyar esta propuesta naciente”, en 1970.

Con el glorioso y viejo 26 de Marzo expresamos objetiva, concreta y masivamente nuestro apoyo y nuestra presencia combativa y militante, en todos los comités del Frente Amplio, cuando nació. ¡Ojo, el único, el verdadero 26 de Marzo! Ningún militante de la izquierda uruguaya Ignoraba que allí estaba el MLN. A nadie llamamos a engaño. Lo sabían desde su cúpula hasta su base. Y sería estúpido, que nosotros, guerrilla llamada MLN, en aquel entonces perseguida y clandestina, operáramos en el Frente Amplio con nuestro nombre. ¡Vaya!, que otro remedio teníamos, que utilizar otro nombre… Parece que hay gente que descubrió recién ahora que el 26 de Marzo en aquella época era el MLN… Pero, ¡¿en qué país vivían compañeros?! o ¡¿a quién le quieren vender ahora, hoy, ese verso?!

Como ya dijimos, en la III Convención Nacional de diciembre se decidió nuestra incorporación al Frente Amplio. Se decidió también nuestra fusión con el 26 de Marzo en el Uruguay, única continuidad histórica que tuvo el viejo 26 de Marzo, que no se disfrazó de 26 de Marzo sino que era la continuidad legítima o histórica del 26 de Marzo. Y el 11 de abril de 1986, en un Palacio Peñarol lleno de gente, pedimos el ingreso, pública y oficialmente al Frente Amplio en un acto, que una radio “muy frenteamplista” ¡no quiso trasmitir!, ¡ni siquiera pagando!… Esa misma radio que hoy trasmite ataques al MLN sin ofrecerle Ia posibilidad de defensa.

TREINTA DIAS DE ARRESTO A RIGOR POR HACER FLAMEAR ESA BANDERA

Les voy a contar, compañeros, además, para hacer una pausa, les voy a contar un cuento. Este es un cuento a modo de parábola. Hace muchos años ya, en la cárcel de Punta de Rieles, allá por 1983-1984, las compañeras presas comenzaron a fabricar clandestinamente banderas del Frente Amplio. El color rojo estaba prohibido en Punta de Rieles y las compañeras escondían y rescataban colores rojos para fabricar la bandera del Frente Amplio. Cada bandera del Frente Amplio encontrada por las milicas costaba 30 días de calabozo. Cada vez que la visita llegaba a Punta de Rieles, las compañeras sacaban la bandera del Frente Amplio por la ventana, aún cuando muchos frenteamplistlas todavía no estaban organizados en los comités de base. Y ese flamear de esa bandera costaba, por lo menos 30 días de calabozo. Muchas banderas y muchas compañeras “cayeron presas, ¡en Punta de Rieles!, ¡que paradoja!, con 30 días de arresto a rigor por hacer flamear esa bandera.

Cuando ustedes nos comenzaron a liberar, compañeros, cuando las presas se fueron yendo y también cuando las banderas fueron cayendo en manas de la represión, las últimas banderas del Frente Amplio en Punta de Rieles fueron quedando en manos de las últimas compañeras presas. Cuando las últimas compañeras presas fueron llevadas a la Jefatura, escondida, junta a su vientre, fue llevada la última bandera del Frente Amplio también a Jefatura de Policía. De la misma Jefatura de Policía se fueron yendo como ustedes saben, lentamente en libertad, gracias a vuestra lucha, las compañeras. Y la bandera se fue quedando. Porque el acuerdo era que se quedara hasta que saliera la última compañera. El 14 de marzo de 1985 fuimos liberados los últimos presos políticos. Quedaban cinco compañeras en Jefatura. Con ellas, el 14 de marzo de 1985, en el vientre de nuestra compañera Alba Antúnez, miembro titular del Comité Ejecutivo del MLN, fue llevada, sacada a la calle, en secreto, aquella bandera del Frente Amplio. Y apenas la camioneta de la Policía salió a la calle, fue sacada por la ventana, en libertad también, aquella bandera frenteamplista.

Pues bien, compañeros, el cuento no termina, esta parábola real no termina. El acuerdo con las compañeras de varias organizaciones políticas era que en el primer gran acto que hiciera el FA se iba a hacer entrega de aquella bandera. Nuestra compañera —portadora por haber sido la última, señalada por el dedo por los milicos y por la represión, no por nadie, que se llevó la bandera y que la tenía— se puso al habla con las demás compañeras y fueron a la dirección del Frente Amplio a proponerle que en aquel gran acto que se hizo en el Cilindro en 1985 se iba a hacer entrega de aquella gloriosa, de aquella remendada bandera, que tanto calabozo y tanto palo había costado hacer flamear. Y se nos contestó, se le contestó con entusiasmo que si, que era la mejor oportunidad, en un gran acto de masas. Pero vean, compañeros, que el mismo día del acto fue llamada nuestra compañera por una alta autoridad del Frente Amplio y se le dijo ¡que no!, ¡que la presencia de una tupamara, y concretamente del MLN en la entrega simbólica de aquella bandera en un acto de masas del Frente Amplio perjudicaba la estrategia y la imagen del FA! Y se ofreció, a cambio, la posibilidad de entregarla “discretamente” en el despacho del gral. Seregni. Y entonces nosotros dijimos ¡que no!, que más “berretines” para la bandera ¡no!, que esa bandera había costado demasiado sacrificio como para tener que seguir escondiéndola. ¡Que la íbamos a guardar, y que se la entregaríamos al Frente Amplio en un gran acto de masas de unidad sin exclusiones el día que el Frente Amplio quisiera “amnistiar” esa bandera!

La podíamos haber traído hoy y mostrarla desde esta tribuna, pero nos pareció poco ético porque no nos pertenece a nosotros, les pertenece a todas las compañeras frenteamplistas que sufrieron en esa cárcel. No la quisimos traer para mostrarla. Pero la tenemos, es de ellas, y cuando se dé la oportunidad de la “amnistía” de esa bandera, presa, todavía presa, la vamos a entregar. Decimos esta parábola porque creemos que ejemplifica la situación actual de la izquierda nacional. Y la decimos porque se nos ha reprochado desde ciertos lugares “que no hemos hecho ningún gesto frenteamplista!. Que cada cual se ponga el sayo.

DOS AÑOS DE PROFUNDO SILENCIO OFICIAL SOBRE NUESTRO PEDIDO DE INGRESO AL FRENTE AMPLIO

El 11 de abril de 1986 pedimos ingreso al Frente Amplio. Se van a cumplir dos años de profundo silencio oficial sobre nuestro pedido de ingreso… Profundo silencio oficial… Nos hemos enterado a través de la prensa, incluso a veces a través de la prensa de derecha, de cómo está el trámite de ese asunto. Hasta ahora, y durante ese tiempo, se ha ido instalando lenta y solapadamente en la izquierda nacional el crimen político de la unidad con exclusiones. Respetamos la frontal, honesta postura del PDC, que aún antes de que pidiéramos el ingreso nos dijo cuál iba a ser su posición. Discrepamos con ella, pero la respetamos. Pero tenemos que criticar la actitud ambigua de la dirección del Partido Comunista, que en torno a este tema no ha dicho “ni que sí ni que no”. Ha dicho que “sí, si hubiera consenso”, y no ha tenido una posición de principio bien clara y neta en torno a este problema. Porque el famoso “consenso” que se exige como condición para nuestro ingreso, tanto va para un lado como para el otro. Porque si bien no hay consenso para nuestro ingreso, es evidente que tampoco lo hay para nuestro no-ingreso. El problema es ver con cuál de los consensos se está do acuerdo.

Además, compañeros, en la reestructura del Frente Amplio se votó una modificación estatutaria prácticamente con nombre y apellido. Este reciente Congreso del Frente Amplio decidió ser partidario de la unidad sin exclusiones, como un principio, estratégico, de la izquierda uruguaya. Al otro día, y durante el transcurso mismo del Congreso, hubo dirigentes frenteamplistas, concretamente del PDC y del PCU, que desacataron Ia resolución, públicamente de dicho Congreso diciendo que el MLN ¡no iba a entrar al Frente Amplio!

Pero todo esto, compañeros, es anécdota, todo esto sirve nada más que para entrar en las cuestiones de fondo. A nuestro juicio, entrando en las cuestiones de fondo, que están más allá de la anécdota —porque nosotros somos una organización muy acostumbrada a vivir en la intemperie—, se prepara, compañeros, el terreno para hacerle tragar a la izquierda uruguaya el remedio amargo de la unidad con exclusiones. La derecha, por supuesto, está festejando un triunfo político, por supuesto. De ese lado no podíamos, de ninguna manera, esperar otra cosa. Están en la de ellos. Y algunas fuerzas de izquierda, por otros motivos.

Nosotros no estamos polemizando con el FA, como se ha querido decir. Ese es un error. No estamos polemizando ni con la mayoría de sus fuerzas ni con la mayoría de sus militantes. Estamos polemizando con ciertos criterios y con ciertos dirigentes. Nada más. Se quiere preparar el terreno para la unidad con exclusiones y eso es lo que explica los desaforadas ataques de que hemos sido víctimas en los últimos días. Se han hecho durante el transcurso de estos días y se han escrito acusaciones que por la negativa configuran todo un programa…

LA CRITICA ES UN DEBER DE LOS REVOLUCIONARIOS

Se ha dicho que quien ataca a Seregni ataca al Frente Amplio. Esa frase contiene por lo menos, dos grandes mentiras. Es un sofisma por petición de principios. En primer lugar, se confunde la crítica con el ataque. Nosotros no hemos atacado a nadie, alguna vez hemos criticado a alguno. Y no aceptamos que se confunda crítica con ataque. En segundo lugar, se quiere decir que criticando—o atacando, según ellos—atacamos a todo el FA, y esa, a nuestro juicio, es otra falsedad, o en todo caso, una afirmación contra la que estamos totalmente en desacuerdo por razones ideológicas, básicas y de principio.

Nosotros entendemos que quien critica a Seregni critica a Seregni. Porque entendemos que la crítica es un deber de los revolucionarios, y que no hay nadie que pueda estar exento de la crítica; ni los dirigentes ni la base. La crítica, si es crítica, siempre es fraternal. De ninguna manera compartimos la ideología que entiendo que “quien critica a un dirigente ataca”. Quienes son portadores de esa ideología entienden que en lugar de dirigentes deben tener mitos, fetiches, ídolos. Que deben “venderle” ese ídolo y esos mitos “a las masas atrasadas, que no están en condiciones de comprender” que los hombres son de carne y hueso… Y se equivocan. En todo caso, en una ideología que necesita de una disciplina tajante y neta, inapelable, y que por lo tanto necesita de esos mitos y de esos fetiches, cada crítica que se le haga a alguno de esos dirigentes amenaza toda la estructura ideológica. Solo los sumos sacerdotes, ciertos hombres que integran los cónclaves más reservados, están en condiciones de criticar a los dirigentes. Y no debe saberse además, cuáles son las críticas que se les hacen. Nosotros estamos totalmente en contra de eso, y, la sociedad por la que luchamos es una sociedad totalmente en contra de eso. Entendemos que las críticas deben hacerse a campo abierto, y que el pueblo debe enterarse de todo lo que se cocine en las alturas; para que el pueblo informado pueda estar en condiciones de participar en las decisiones políticas.

Se ha dicho que nosotros, con nuestras actitudes, dividimos a las direcciones de las bases, porque criticamos a las direcciones. Se está estableciendo entonces la existencia de dos castas: la base y los dirigentes. ¿A quién vamos a criticar nosotros cuando tenemos que criticar una postura política de una organización política? A sus dirigentes, ¿a quiénes otros? Pues bien, parece que está prohibido, según “alguna iglesia” de carácter dogmático e ideológico, criticar a los dirigentes porque se los divide de las bases! Parece ser que la única manera de que los dirigentes estén unidos a sus bases es que a los dirigentes jamás se los pueda reprochar un error. De otra manera, “no están unidos a sus bases”. Y se considera un ataque, toda critica a un dirigente.

Pues bien, nosotros entendemos que no hay ni debe haber dos castas de hombres en el mundo; unos a los que se los puede criticar: las bases, y otros a los que no se los debe criticar: los dirigentes. Entendemos que nadie es más que nadie, que todos somos iguales, y más que en ningún otro lugar, en la izquierda, todos estamos dispuestos a hacer y a aceptar las críticas que se nos quieran hacer.

Se ha dicho que nosotros somos “unos iluminados”. Podíamos haber contestado con otras cosas. Estamos contestando afirmaciones de orden ideológico, a nuestro juicio. Vamos a contestar con una encuesta realizada por el periódico “Izvestia” de la Unión Soviética: el director del Sovjos Nazarovski de Siberia Oriental contesta en “Izvestia” una encuesta y dice lo siguiente: “Nosotros en cambio, inclusive por la fuerza, alentamos durante años la sumisión, la puntualidad mecánica. También era una labor. A la gente se le exigía que no piense y que solo acepte lo que había dicho una persona de mayor jerarquía. El pueblo definió con certeza ese principio: ‘Si tú eres jefe yo soy tonto, pero si yo soy jefe, el tonto eres tú’. Este principio, que excluye toda dignidad humana, destruye la personalidad y cultiva la hipocresía. ¡Cuántas veces vimos a personas que en los pasillos hablaban sin temor y con mucha sensatez pero que al subir a una tribuna se transformaban y decían cosas que a uno se le caía la cara de vergüenza! Y es que cuando uno no compartía lo escrito en el informe, inmediatamente era tildado de ‘listo’ de que se creía más inteligente que los demás, o le sucedía algo peor”.

Contestamos a la acusación que so nos ha hecho de “iluminados” desde ciertas tiendas, con esta encuesta del periódico “Izvestia”, donde parece ya se conocían estas acusaciones contra quienes adoptaban ciertas actitudes. Parece que este es un vicio viejo y muy ascendrado en ciertos lugares.

LOS MARISCALES DE VICTORIAS

Se ha dicho, con burla, que nosotros somos “mariscales de derrotas’. Esta frase es mía, la dije en Conventuales en la primera conferencia de prensa que hizo el MLN, recién liberado el 14 de marzo de 1985, y la vuelvo a repetir con orgullo. Nosotros los viejos dirigentes del MLN somos mariscales de derrotas, y ustedes tienen que saberlo, no los vamos a engañar. Hay quienes solo son “mariscales de victorias”. Quienes quieren hacer creer al pueblo que solo han conducido “grandes victorias populares” y nunca se han equivocado. Quienes son campeones “in-eternum”, parece que por la gracia de Dios. Siempre llaman “al festejo”. Cuando el festejo es real y grande, “a ganar la calle para festejar”; cuando el festejo es algo o más que dudoso, a “ganar por lo menos la vereda”; y cuando lo que se quiere pedir que se festeje es una flagrante derrota, se pide que por lo menos “se ganen los zaguanes”. De cualquier modo, siempre hay que festejar, porque siempre se han obtenido “grandes victorias populares”.

Esto merece también algunas reflexiones. Hace pocos días, casi dos o tres, decía el PDC a través de uno de sus editoriales: “En cuanto a las resoluciones que aprobó el Congreso, frente al hecho positivo de contar con un amplio consenso, se contrapone la falta de propuestas y definiciones nuevas. El discurso continúa cargado de tinte contestatario, de eslogan, y de frases míticas augurando el futuro gobierno del FA. Lamentablemente, en estas instancias, sigue primando el viejo estilo de la izquierda donde predominan las frases hechas y un triunfalismo que busca contagiar de optimismo, y una militancia que responde casi automáticamente. El problema no radica en emitir juicios positivos sino en confundir un congreso con un festival de canto popular, donde todo parece centrado en el objetivo de que los participantes se vayan contentos”.

Si esto lo hubiera dicho el MLN, ¡hermano!, ¡las críticas que el MLN hubiera recibido por haber dicho una cosa de esta pocos días después del Congreso del FA! No hemos visto ningún editorial “airado” de repudio a estas manifestaciones. ¡Y en esta misma columna, pocas frases después, se nos critica a nosotros por haber hecho críticas! Este es el pluralismo que algunos, en nombre de la Democracia Cristiana, incluso internacional, están proponiendo.

ESTA CONCEPCION IDEOLOGICA NO FORMA PARTE DE LA SOCIEDAD POR LA QUE EL MLN DIO TANTA SANGRE Y SIGUE LUCHANDO

Otro gran argumento es que las críticas no deben hacerse ‘porque le dan armas al enemigo”. Nosotros tendríamos la tentación de contestar este argumento nada más que con los materiales que vienen de allá, de lejanas tierras de la “perestroika”, de la Unión Soviética. Podemos aquí citar a ustedes publicaciones, pero nos vamos a ahorrar todo eso. Solamente les aconsejamos que si quieren obtener respuestas a este argumento, vayan a la Secretaría de Prensa de la Embajada Soviética, que queda aquí en Pocitos, o se suscriban al semanario “Novedades de Moscú” y van a tener bien contestada esta argumentación “de que la crítica le da armas al enemigo” porque los soviéticos, hoy, en el marco de la “perestroika” y de su “glasnot” entienden que este argumento inventado por el estalinismo fue el que frenó el desarrollo teórico y el descubrimiento de gravísimos errores cometidos por la Unión Soviética, que le han costado tan caro al pueblo soviético.

Como hemos leído bastante sobre el tema, vamos a apelar a un símil soviético. Dice el pueblo soviético en un aforismo que tienen: “Cuando alguien redacta, bien redactado, un árbol, por lo general resulta un poste”. O dicha de otra manera: un poste no es más que un árbol bien redactado. Según este criterio de “quien critica le da armas al enemigo”, nosotros, y todos, tendríamos que redactar, por ejemplo, un Frente Amplio “tan bien redactado” que lo más probable, compañeros, es que renunciando a la vida y a las imperfecciones de la vida, terminemos presentándole al pueblo uruguayo, en lugar de un Frente Amplio rico, vivo, bullente… ¡un poste!

Esta idea, si, idea en el mejor sentido de la palabra, esta reivindicación ideológica de “quien critica le da armas al enemigo” es antipopular, porque amordaza y porque tapa oídos, engaña, desinforma. Le quita al pueblo la posibilidad de manejar todos los elementos para poder participar en toda su estatura en las decisiones de las cuestiones políticas. Niega la información. Las críticas —según ellos— deben hacerse lejos, “en susurro”. Esta o estas concepciones ideológicas, no forman parte de la sociedad por la cual el MLN dio tanta sangre y sigue luchando. Las contestaciones a estas afirmaciones de carácter ideológico, si forman parte del programa final, y actual, que el MLN y otras organizaciones populares levantamos cuando estamos hablando de propuesta en torno a una sociedad de futuro.

Estas ideas no son exclusivamente nuestras. Ni tampoco son todas las que tenemos. Están, como ustedes comprenderán, mal pergeñadas en la improvisación de un discurso.

AQUELLAS MEMORIAS NOS ESTAN CONVOCANDO A TODOS

Nos vienen a nosotros, los tupamaros de una lejana herencia todas estas ideas. Nos vienen desde el “Viejo” Artigas, nuestro “Viejo” Artigas, el de las masas desposeídas y de la reivindicación social, traicionada y olvidada. Nos vienen del gaucho y del indio libertarios, del “naides es más que naides” de las patriadas multitudinarias. Nos vienen de los viejos anarquistas y de los viejos socialistas pioneros para poner en pie, aquí, a fines del siglo pasado y principios de esto, a la clase obrera uruguaya; clase que fue, desde que se puso en pie y desde que existió como tal, la vanguardia indiscutida de la lucha de clases en el Uruguay, hasta hoy. Y por lo tanto, estas ideas son también, además de independientes, además de nacionales, socialistas. Nos vienen del “Viejo” Erro, y nos vienen de ZeImar. Nos vienen del “Toba”. Parque no podían dejar de venirnos estas ideas a nosotros y a otros. Donde gente oriunda de los partidos blanco y colorado, donde alentaron Grauert y donde alentó Carnelli. Nos vienen también de Gerardo Gatti, de León Duarte y del “Perro” Pérez. Nos vienen de Hugo Méndez y de todos los compañeros mártires del GAU. Nos vienen del sacerdote Indalecio Olivera, mártir del MLN, y del pastor Jurado, mártir también del pueblo uruguayo, religiosos que murieron con las armas en la mano. Nos vienen de tantos mártires que han quedado por el camino. Y nos vienen también de aquel gran mártir gigantesco, el Che Guevara.

Estas ideas, que reitero, no son solo nuestras, nos vienen del viejo 26 de Marzo, pero nos vienen también de la Tendencia Combativa y nos vienen de “la Corriente” que funcionó en el Frente Amplio. Aquellas memorias, compañeros, nos están convocando a todos con un formidable desafío histórico; desde el pasado, y también desde el silencio. También la juventud y el futuro nos esta llamando.

Todas las fuerzas que Integraron esta poderosa corriente de la cual recibimos esta herencia histórica, nosotros, los tupamaros, como unos más, tenemos que reconstruir ese espacio histórico porque ese es el desafío que nos está planteando el pasado y que nos está formulando el futuro. Y que por culpa de nuestros propios errores está hoy disperso. Y está pidiendo a gritos hoy, ser aglutinado.

A nadie puede escapar que la mayoría de los convocables para ello son frenteamplistas, partidarios de la unidad sin exclusiones, en el Frente Amplio, y que todos ellos apuntan a formas más vastas, las más vastas posibles de unidad popular para poder enfrentar a la oligarquía.

El MLN, por mi boca y en este acto, se ofrece, acepta ese desafío histórico del pasado y del futuro, llama y convoca a todos nuestros fraternales compañeros del pasado, hermanados con nosotros en muchas cosas, a cumplir esa tarea histórica.

Tres entonces son nuestras propuestas, compañeros: el frente grande; el Frente Amplio; y un movimiento político que exprese a quienes hoy —viejos y jóvenes, organizaciones o militantes independientes— estamos por el poder popular, pleno, plural, libre, participativo, sin hegemonismos, sin aparateos, salidario, por la unidad sin exclusiones, contra las burocracias, los autoritarismos, los dogmas, independiente, que tenga, de ser posible, también una expresión electoral concreta a la que vamos a apoyar, porque vamos a participar activamente en las elecciones, y que sea revolucionario, que luche sin ningún lugar a dudas por la liberación nacional y por el socialismo.

¡Habrá patria para todos, compañeros!

 

Intervención de Pepe

Intervención de Sendic