14.10.2004

Entrevista de Emiliano Cotelo para el programa En Perspectiva.

Según el senador, el MLN hizo “como 60 autocríticas, pero Sanguinetti no tiene derecho a pedirle nada a nadie en este país. Prohibe las grabaciones subrepticias porque en el ‘caso cangrejo rojo’ existe una grabación de su hijo pidiendo una coima. Que muestren toda la película ‘Tupamaros’, no tijereteada al paladar de Sanguinetti. Al EP-FA le prohibieron más de 20 spots”.

 

 

EMILIANO COTELO:
Nos instalamos en la campaña rumbo al 31 de octubre y en el debate más fuerte que ha quedado planteado en estas horas, que tiene como protagonistas por un lado al Foro Batllista (FB), pero también a la lista 15 y a dirigentes herreristas, y por otro al Espacio 609, y dentro de él especialmente al MLN-Tupamaros.
Más temprano tuvimos el punto de vista del doctor Julio María Sanguinetti, y ahora vamos a dialogar con el senador Eleuterio Fernández Huidobro. Yo decía que en esta segunda semana de octubre el Espacio 609 (E609), y dentro del él los tupamaros, han pasado a ser tal vez el centro de la polémica a partir de una serie de críticas y piezas publicitarias que tienen origen en sectores de los partidos tradicionales, en especial en el Foro. ¿Cómo observan esta situación?

ELEUTERIO FERNÁNDEZ HUIDOBRO:
Es un ataque en general dirigido contra Tabaré Vázquez, el Frente Amplio (FA), el Encuentro Progresista (EP) y la Nueva Mayoría (NM) a través de nosotros: una carambola, una búsqueda desesperada para impedir que ganemos en la primera vuelta el 31 de octubre. Lo interpreto así, no tengo más interpretación que ésa, a mi juicio el problema es sencillo.

EC – Lo que está en debate es la convicción democrática del sector que hoy muestra la mayor intención de voto dentro del EP-FA. El E609 es liderado por los tupamaros, que en la década del 60 empuñaron las armas y organizaron la guerrilla cuando aún estaba vigente la democracia, pero además secuestraron, encarcelaron y ejecutaron a otros compatriotas. Ése es el foco de la argumentación.

EFH – Es un sofisma por petición de principio: me obligan a aceptar la premisa. Todo eso que usted dijo es la premisa.

EC – ¿A ver…?

EFH – Acá hubo un enfrentamiento, un conflicto de carácter político… Es como si le dijéramos hoy a Aparicio Saravia que él asesinó, degolló, etcétera; o viceversa, que los blancos acusaran a los colorados de lo mismo. Es una visión de la historia, una interpretación maniquea de la historia.
Nosotros, el Pepe Mujica, yo, estuvimos presos durante 13 años a partir de 1972, no creo que allí hayamos ejercitado la violencia, más bien la sufrimos. Salimos de la cárcel a fines de 1984, principios de 1985 y, encabezados por Raúl Sendic, hicimos un llamamiento a la paz, a la convivencia pacífica, en primer lugar a nuestros compañeros y compañeras, en segundo lugar a la izquierda, en tercer lugar al pueblo en general.
Desde aquel entonces a la fecha, que ya no estábamos “guardados”, sino caminando por las calles, creo que nadie en su sano juicio pueda acusarnos de haber violentado la legalidad o haber apelado a la violencia; más bien lo contrario. Incluso en oportunidad del plebiscito contra la ley de impunidad declaramos que íbamos a acatar el resultado, nos gustara o no. Fue muy dura para nosotros esa derrota, como se podrá imaginar, y acatamos. Tanto acatamos que hace bien poco en el Congreso del FA tuvimos que defender la moción contraria a proponer la derogación de esa ley para dar cumplimiento a nuestra palabra.
Como se está ensuciando la cancha, y Sanguinetti es un especialista en la materia, yo aprovecho esto para hacer un llamado a todos mis compañeros y compañeras, a la izquierda en general, al pueblo uruguayo en general, a lo mismo, a la no violencia, a la convivencia pacífica dentro de la divergencia, la lucha de idea, las controversias, a convivir, a tratar de convivir lo mejor posible.
Tampoco le adjudico derecho a Sanguinetti a pedirle a nadie en este país, absolutamente a nadie, credenciales de respeto a la ley y la democracia. Tampoco quiero entrar en las páginas 44 y 45 del libro “Alto al fuego” y la vinculación de Sanguinetti con los Escuadrones de la Muerte…

EC – De hecho ya entró en ese tema en las últimas horas.

EFH – Claro, porque ¿qué derecho tiene este señor a pedirles credenciales a los demás, si él fue protagonista de aquel enfrentamiento, de aquella violencia, protagonista de primera línea? ¿Por qué no comparte la teoría de don Jorge Batlle, quien el 1º de marzo de 2000, mirándonos a todos en el hemiciclo de la Asamblea General, incluyendo al cuerpo diplomático y a los mandos militares, dijo que todos, absolutamente todos éramos responsables de las cosas que habían pasado, y que tenemos que mirar la historia con un poco más de cariño y de ternura, especialmente pensando en los jóvenes y en los nietos? Traemos todos machucones, cicatrices semiabiertas de aquel pasado. Todos, absolutamente todos. En todo caso hay que poner la ropa sucia sobre las rodillas de la patria reconociendo los errores, pero también aprendiendo las lecciones. Sendic llamó a la paz, nosotros lo secundamos; hizo un llamado en aquel momento crucial, de cruce de caminos, a la salida de la dictadura, fresca esa tan rara elección de 1984, con candidatos proscritos y presos, y a la convivencia pacífica. Y desde aquel entonces, sin contar los años de prisión, que alguien diga qué ley violamos, a quién agredimos.
Ahora, como el FA, no nosotros, la NM, el EP, el pueblo uruguayo en general van a propinarle una grandísima derrota a Julio María Sanguinetti, que va a ser el gran derrotado -lo está derrotando en primer lugar el Partido Nacional (PN) y en segundo lugar nosotros-, este hombre, este señor entra en una especie de desesperación, porque nos acusa de degollar a la libertad porque mandamos a los medios de prensa la misma carta que mandó él.

EC – Vamos por partes. Para cerrar el primer tema del que hablábamos, el cuestionamiento que se hace desde el FB, que hace personalmente el doctor Sanguinetti, es que ustedes no hicieron una autocrítica nítida y clara de aquella forma de actuación de los años 60, la de la guerrilla. Y se señala, a los efectos de esta denuncia, testimonios recientes de ustedes mismos: por un lado el hecho de que hace muy pocos días acaban de conmemorar una vez más la toma de Pando; y por otro algunos comentarios, algunas declaraciones que figuran en esta Película “Tupamaros”, que es del año 1996, en las cuales quedaría en evidencia que ustedes están participando del juego democrático porque es lo que más les conviene en esta coyuntura, pero que no abdican de la lucha armada y de la toma del poder por medio de la violencia. ¿Qué responde en ese sentido?

EFH – En primer lugar que todo el público trate de ver la película entera, no tijereteada por Sanguinetti a su paladar y a su gusto. Sería un gran negocio, ya fue un gran éxito, ganó el Festival de Berlín, y creo que ahora sería un éxito de taquilla. Pero lo que Sanguinetti no quiere es que la gente la vea entera. Por eso no acreditaron de dónde tomaron esas imágenes. Mintió recién Sanguinetti cuando dijo que acreditando la fuente se puede publicar cualquier cosa. No acreditaron. Ahora sí la gente se está enterando; que vea la película entera, que el Foro la pase entera, no tijereteada tramposamente a su paladar. Usted mismo está emitiendo juicios en base a un tijeretazo de Sanguinetti. Hay que verla entera, en todo caso después hablamos. Eso en primer lugar.
En segundo lugar, esto es como pedirles a los blancos que se hagan una autocrítica, al paladar de los colorados, de la guerra de 1904 o la de 1935, o que yo les pida a los colorados que se hagan una autocrítica a mi paladar del golpe de Estado que disolvió las cámaras en 1973. Fue un presidente colorado, que yo sepa Bordaberry no era de la FIFA: era colorado, del Partido Colorado (PC), candidato a la Presidencia triunfante. Que les exigiera eso y hasta que no se hicieran esa autocrítica…
Nosotros hemos hecho como 60 autocríticas, yo publiqué un libro, “En la nuca”, que es una autocrítica, tal como yo la veo; yo no hago autocríticas a pedido de nadie, las hago como las siento en el corazón, no a pedido de Sanguinetti. Ahora, si a él no le alcanza, que se embrome; no le voy a hacer la autocrítica que él quiera.

EC – De la película se toman fragmentos específicamente; eso es lo que usted mencionaba recién y es así …

EFH – Haciendo piratería, porque esa película tiene un dueño.

EC – Enseguida hablamos de eso, pero, por ejemplo, usted aparece diciendo: “El sistema democrático uruguayo… ¿qué confianza se puede tener en él? Muy poca hoy, muy poca siempre”.

EFH – Sí; yo tengo críticas para con el sistema democrático uruguayo, especialmente en lo que tiene que ver con sus aristas sociales y económicas, creo que hay que extender la democracia también a la economía, también a la sociedad. No puede ser que puedan derogarse una ley o un decreto, o no aplicarse, por ser inconstitucionales -eso está bien, eso lo decreta un juez o la Corte de Justicia-, mientras que un niño desnutrido o muerto de hambre es legal, no hay a quién apelar para que ese craso crimen se corrija o alguien sea el responsable; eso no es inconstitucional. Lo digo a título de ejemplo de algunas de las carencias que tenemos. Y en materia económica, hoy mismo que estamos en elecciones, no es lo mismo una persona que está sin hambre, que además tiene acceso a los medios de prensa, que puede leerlos, escucharlos, puede ir a los actos incluso, tiene plata para el ómnibus y tomar así la decisión, eligiendo, que una persona que no sabe si comió o si va a comer, que no tiene acceso a esos bienes culturales. Andamos rengueando ahí todos. Yo me autoadjudico esos defectos, no estoy fuera del problema tirando piedras. Es una profunda discusión.

EC – Claro, y esa visión, ese análisis, se suma a esta otra frase, tomada de la película y que también aparece en el spot: “Nosotros no renegamos de la forma de lucha nunca”. ¿Cómo se comprende y qué consecuencias tiene?

EFH – Exacto. El señor Sanguinetti se ofende de que nosotros el 8 de octubre, fecha en la que murió el Che y fecha de una acción tan nuestra en época de guerra… ¿Por qué no critica a los blancos que le hicieron flor de homenaje a Aparicio Saravia en Masoller? ¿Cómo: no podemos cultivar nosotros nuestro panteón histórico? Para nosotros es un orgullo ese pasado, no es ninguna tristeza. Lo que pasa es que el señor se cree dueño de la historia y de la interpretación histórica, está demasiado acostumbrado a mandar. El general Oscar Pereira ha dicho recientemente que el principal responsable de la violencia fue Sanguinetti, en especial a la salida de la dictadura; que no fue Medina quien puso en la caja fuerte la citación de los jueces para que Gavazzo compareciera: que fue él, que era el presidente y además el mando superior de las Fuerzas Armadas. Entonces este señor va a discrepar con Oscar Pereira, va a decir que es un sinvergüenza, un mentiroso… cualquier cosa, porque se cree dueño, se sigue creyendo dueño de esta patria y ahora no entiende que la gente no le cree más, es un derrotado que está peleando por muy pocas bancas en el Senado y no lo acepta; no se acostumbra a ser minoría, a trabajar desde el llano. Actúa con una gran prepotencia, los disparates que ha dicho sobre el tema de este spot son como para que la gente especializada en derecho, el doctor Rippe, por ejemplo, que es el máximo especialista, o como para que la gente vinculada al cine o a la televisión, que todos los días tiene que lidiar con estos problemas, se revuelque por el suelo de la risa.

EC – Un último aspecto de la discusión de fondo para pasar después al tema de la difusión o no de estas imágenes. En ese spot también se incluyen declaraciones a propósito de cómo se resolvía una ejecución en el MLN. Cuando el martes pasado entrevistamos aquí al diputado Washington Abdala y se insinuó por primera vez esta discusión que ahora ha tomado forma, cuando le consultamos a propósito de que en el PC, como mencionaba usted, existen figuras que acompañaron la dictadura militar, él respondía: “Yo no los aplaudo, pero además ninguno de ellos mató”.

EFH – ¿Cómo sabe Abdala que ninguno de ellos mató? ¿Y qué es matar? ¿Matar es tirar el tiro o es dar la orden de tirar el tiro? ¿Quién es el responsable, cuando además se alega la obediencia debida? ¡Vamos! Yo me hago responsable de todo lo que hizo el MLN aunque yo no lo haya hecho directamente, porque yo era jefe, soy responsable de todo lo que hizo el MLN, bueno o malo, no apelo a eso: “Como yo no tiré, mandé tirar, no tengo nada que ver”. Es una bajeza, una vileza desde el punto de vista de quienes hayan participado en un enfrentamiento como el que hubo acá. Obviamente, nosotros matábamos y también moríamos, en las guerras es así. Si usted me pregunta cómo se hacía y todo lo demás, le tengo que decir la verdad, ¿cómo le voy a decir una mentira?
Pero acá se descontextualiza el pasado y se quiere hacer creer a la gente que nosotros éramos una banda de mafiosos y ahora vamos a hacerle daño a alguien para ver si conseguimos unos pesitos, como pasa en Argentina y lamentablemente en muchos lados, descontextualizando todos los contenidos políticos de la pelea que hubo, de la trágica pelea que ojalá nunca más, nunca más, porque quienes hemos participado en eso sabemos muy bien el valor de la paz; aprendimos la lección todos, me parece a mí. Menos Sanguinetti. Sanguinetti sigue sin aprender la lección. Nosotros no hemos tenido problemas absolutamente con nadie, con mis enemigos del pasado con quienes nos enfrentamos a los tiros -y yo no morí de milagro y no maté personalmente a nadie de milagro, porque erré, porque no tuve buena puntería- nos llevamos lo más bien porque, entre otras cosas, nos conocemos, y por eso mismo, porque pusimos el pellejo y derramamos sangre, nuestra también, queremos, adoramos la paz y la convivencia pacífica, y el respeto de todo eso.
Ahora, cuando me plantean asuntos más de fondo, filosóficos, sobre la violencia, yo, que soy partidario de la existencia de las Fuerzas Armadas en mi país, contra la opinión de quienes quieren disolverlas, digo que cuando entrenamos a esos muchachos en la Escuela Militar, en las tres escuelas, nosotros como país, como pueblo, como Constitución, como institución, aceptamos la violencia en determinadas condiciones. No sólo eso: nos estamos preparando para emplearla. No hay estatua ecuestre de nuestro país, héroe nacional, que no haya matado a una cantidad de gente, por eso mismo los condecoramos y los homenajeamos: porque ganaron. En España obviamente no se los ve de la misma manera, pero creo que la gente con determinadas madurez y altura mira esos enfrentamientos del pasado, Leandro Gómez contra Flores, blancos contra colorados, la revolución del 1897, la de 1904, la de 1935, a esta altura, con gran altura. Serán los jóvenes además, quienes hoy están estudiando, y así podrá haber historia; porque yo voy a ser siempre, forzosamente, muy subjetivo: cuando me pidan opinión sobre ese pasado voy a pensar siempre que teníamos razón, que éramos los buenos y los mejores, y los otros va a pensar en contra de eso. La muchachada más joven que nosotros, que mira con más distancia esto, en todos los sentidos de la palabra, va a poder reflexionar mejor que nosotros y vivir la historia con mayor objetividad. Aunque fíjese que desde la época de Paysandú y de la Guerra Grande ni blancos ni colorados a nivel historiográfico se han podido poner de acuerdo. Así hay que mirar ese pasado, lo tenemos que mirar todos los uruguayos: con respeto.

EC – Yendo ahora a la decisión de ustedes de impedir la difusión de estas imágenes de aquella película del año 1996, si entiendo bien hay dos grandes argumentos o dos líneas de acción: una la decisión de los autores de la película que no permiten que se la emplee porque no se les ha solicitado permiso, etcétera; y por otro lado ustedes, como dirigentes políticos, que han prohibido el uso de sus nombres, sus imágenes y sus expresiones.

EFH – Sí; son dos planos diferentes. Cuando contratamos con estos alemanes, estos cineastas, vinieron acá y compraron imágenes, incluso en diarios de Uruguay, en canales de televisión de Uruguay, compraron, pagaron rigurosamente, y cuando nos pidieron hacernos reportajes para un documental nos hicieron firmar un contrato por el cual cedíamos -porque ellos iban a comercializar esto en Europa- el derecho exclusivo del uso de nuestras imágenes, y nosotros, asesorados por abogados especializados en esto, incluimos en el contrato que se lo cedíamos para el uso exclusivo en la película, con el fin de hacer un documental; y ahí, firma. A esto lo entiende cualquier cineasta; también me he tenido que meter en esto porque me están queriendo comprar desde hace tiempo el libro “La fuga de Punta Carretas” para hacer una película, y no es como dice el doctor Julio María Sanguinetti, que ha dicho una sarta de disparates. Compara a Jackie Rodríguez Stratta que comenta una película, o a Yamandú Marichal o a Lucas, con el hecho de hacer un spot de carácter comercial, porque generalmente los spots publicitarios se hacen para vender un jabón o para vender un candidato, y hay una agencia de publicidad que cobra por eso, hay canales que cobran por eso. Es muy distinto. Y encima no se acreditó la fuente.
Nosotros nos enteramos de esto porque los alemanes nos llamaron (tienen acá muchos amigos cineastas y gente vinculada a la televisión y a las agencias de publicidad, que los llamaron, hablan incluso alemán, nosotros no) preocupados, al principio pensando que éramos nosotros los que andábamos usando eso, preocupados porque son los dueños. Ellos no quieren que esto se haga porque… ¡pero esto es tan obvio, tan natural! que no entiendo cómo… Yo le aconsejaría -no soy quién- consultar al doctor Rippe, consultar a los mejores especialistas de Uruguay en este tipo de cosas, defensa de los derechos de autor.

EC – Sí, es una discusión que ahora ha quedado abierta, sobre la cual obviamente vamos a volver ya con la opinión de los juristas y los expertos.

EFH – Ése es un plano.

EC – Tengo acá, porque ustedes nos la han hecho llegar, la reproducción de esa carta… ¿Es una carta, es un correo electrónico? No me queda del todo claro.

EFH – Primero fue un e-mail, después fue una carta, y obviamente nosotros ya tenemos abogados trabajando en esto.

EC – Es una carta firmada por Heidy Specogna, productora y directora del documental “Tupamaros”.

EFH – Exacto, que fue presentado acá en la sala de Cinemateca y exhibido en Uruguay en presencia de estos señores directores y cineastas. Ganó el premio de Berlín. ¿Usted se imagina? Mujica tuvo que ir allá y codearse con toda esta gente en la alfombra roja, Oliver Stone, Sharon no sé cuánto… Es una de las anécdotas más risibles que tenemos en el MPP recordar esa presencia.
Es decir: no es cualquier documental tampoco. De todos los que se han hecho sobre nosotros, que son muchos, es el más exitoso, por lo menos a nivel comercial o de premios.

EC – En el otro plano, la prohibición del uso de sus imágenes, sus nombres y sus expresiones…

EFH – Ese plano de la cuestión es más político, más de acá. Nosotros fuimos los últimos en mandar la carta a todos los medios de prensa; el Partido Colorado fue el primero. Y cuando yo afirmo que el FA tuvo que retirar 20 y pico de spots publicitarios y el señor Sanguinetti dice que es falso…

EC – Sí, hoy de mañana temprano fue muy enfático en señalar que eso era “mentira”.

EFH – Pregúntele a nuestra agencia de publicidad, a la del FA, a ver si eso es falso. El problema es que él no se da cuenta de que al existir esa carta hay que retirarlos automáticamente; obviamente los canales los rechazan. Nosotros acatamos, el FA acató, porque es legal, porque es así, si alguien prohíbe el uso de su imagen… Nosotros no lo habíamos prohibido…

EC – El doctor Sanguinetti explicó más temprano el alcance de la prohibición en el caso suyo en particular, que está referido a la utilización de imágenes obtenidas subrepticiamente, por ejemplo con una cámara oculta o algo por el estilo, …

EFH – No, no…

EC – …y que no abarca sus declaraciones públicas, sus discursos, sus declaraciones en una entrevista, por ejemplo.

EFH – No; eso es falso. Uno de los spots que nosotros retiramos mostraba al señor Hierro López haciendo declaraciones públicas, diciendo que los uruguayos podían endeudarse tranquilamente en dólares porque el PC jamás devaluaría. También, con la misma argumentación falsa de Sanguinetti. Uno podría decir que era de manejo público, porque obvio, las imágenes del señor Hierro López, de él, de Sanguinetti, de Jorge Batlle, las sacamos de informativos de televisión o de reportajes que se hicieron. ¡Por favor! ¡Por favor! Es un argumento que no se sostiene.

EC – Usted dice que fue levantado un spot o más de uno…

EFH – Una cantidad, sí.

EC – …que utilizaba imágenes públicas, contestaciones públicas de dirigentes del PC.

EFH – Claro, Cotelo: una agencia de publicidad se hace un picnic con todas las cosas que dijeron Jorge Batlle, Hierro, Sanguinetti, con todos los incumplimientos, mentiras, faltas de cumplir los compromisos, el desastre nacional…

EC – Se lo pregunto porque más temprano el doctor Sanguinetti aclaró que ese tipo de manifestaciones públicas no quedaba comprendido por su pedido de no uso.

EFH – En eso está equivocado el señor Sanguinetti, totalmente equivocado. Ahora tiene que arreglar de alguna manera porque ellos fueron los que prohibieron, el primer partido que mandó la prohibición de uso de las imágenes de todos sus líderes, y era por esta razón, fue el PC. Además él dice: “Ah, no: si es clandestina hay que prohibirla”. Claro, si tienen la voz de su hijo en un juicio penal pidiendo una coima y ellos se han negado a que esa voz sea sometida a un peritaje porque fue una grabación clandestina. Entonces, él se cura en salud, porque si llega a decir lo otro el juez que tiene esa causa… Me refiero a la causa del cangrejo rojo. ¡Dios me libre! Claro, Sanguinetti siempre va a decir: “No, lo que sea clandestino, sin autorización de la persona, es ilegal”, porque está pensando en el juicio que tiene su hijo y que tiene él.

EC – Ésa es su interpretación.

EFH – En el segundo plano de la cuestión, nosotros no habíamos mandado la carta y ya habían empezado a usar la imagen de Mujica diciendo “Como te digo una cosa te digo la otra”, otro tijeretazo, descontextualizada de cualquier cosa, entonces una voz en off decía: “¿Qué va a hacer el FA tal cosa?”, y saca la imagen del Pepe diciendo: “Como te digo una cosa te digo la otra”, descontextualizando qué reportaje en ese momento estaba contestando Mujica. Pero cuando llegó la cuestión de los alemanes, que nos generaba a nosotros un problema como el que va a tener Canal 5 ahora con los alemanes. Con nosotros no porque no le vamos a hacer, siendo gobierno, un juicio a Canal 5, pero nos dejan ese lío para el próximo gobierno.

EC – Usted dice por el hecho de que anoche …

EFH – ¡¡Y claro!!

EC – …se pasó en definitiva el spot del FB a partir de lo que fue la conferencia de prensa.

EFH – Claro, claro. ¿Por qué los demás canales privados aceptaron y Canal 5 no? Porque al Canal 5 lo manejan ellos. Además las consecuencias pecuniarias de un juicio las va a pagar el pueblo uruguayo en el futuro gobierno. Aquí vemos cómo actúa el FB, cómo actúa Sanguinetti, con qué irresponsabilidad, con qué frivolidad para con los dineros públicos y para con los intereses del pueblo. Usó el canal del Estado, que es de todo el pueblo uruguayo, para meter un lío legal. No con nosotros, porque aunque le hiciéramos un juicio y se lo ganáramos, no cobraríamos nunca esa plata; pero no sé qué harán los alemanes.

EC – ¿Usted tiene pruebas de que fue el doctor Sanguinetti quien dirigió la publicación de ese spot anoche en Canal 5?

EFH – No fue él, está bien. ¿Quién es el partido que maneja al Canal 5? ¿Quién es: la FIFA, la Cruz Roja Internacional? ¡Por favor! Pertenece al PC la actual dirección de Canal 5.

EC – Podría tratarse de una decisión periodística.

EFH – Puede tratarse, pero involucra un bien del Estado y si mañana hay consecuencias pecuniarias por haber cometido una crasa ilegalidad frente a estos alemanes, quien va a pagar va a ser el pueblo uruguayo, no ese señor que tomó la decisión periodística. Yo así también tomaría decisiones periodísticas: total, pagan otros, paga la gente, pagan los demás… Así ha sido todo este gobierno, todos estos gobiernos han sido así, han jugado con el dinero de la gente.
Entonces nosotros ahí sí decidimos mandar la cartita, la cartita que mandaron todos, y los primeros que la mandaron fueron ellos. ¿Ahora nos colocan como degollando la libertad porque mandamos la cartita? En todo caso estaríamos degollando a un muerto, porque ya la mataron ellos, si es que por eso se degüella la libertad.

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