19.09.2006

Entrevista de Emiliano Cotelo para el programa En Perspectiva.

“El MPP es Mujica”, definió el senador Eleuterio Fernández Huidobro. Para él, “no se puede afirmar a priori” que el triunfo de los sectores “duros” en la interna del sector le va a complicar la vida al gobierno. “En cada proyecto de ley, habrá posicionamientos distintos, no es tan esquemático”, describió. Y cuando haya discrepancias, Mujica “pega un grito desde la chacra y se arregló todo”.

EMILIANO COTELO:
La elección interna del Movimiento de Participación Popular (MPP) acaparaba la atención este fin de semana en filas del Frente Amplio (FA). Estamos hablando del sector que en los últimos comicios nacionales logró el mayor peso dentro de lo que ahora es el oficialismo.
¿Qué orientación tendrá el MPP después de esta votación interna? ¿En qué medida se fortalecen los sectores más radicales? Esas eran algunas de las preguntas antes de que hablaran las urnas.
Los resultados han dado lugar hoy a titulares que aparecen en casi todos los matutinos en portada. Por ejemplo, El Observador dice: “Triunfó la ortodoxia en la interna del MPP”; Últimas Noticias dice: “MPP: bases desplazaron a Huidobro”; La Diaria titula: “Al MPP le creció un MLN”.
Lo cierto es que si bien el ministro José Mujica consolidó su liderazgo dentro del MPP, la principal novedad fue el ingreso a la dirección de Julio Marenales, un histórico dirigente tupamaro a quien se identifica con una línea crítica hacia el gobierno.
Se votaba en dos grandes categorías en estas elecciones internas del MPP. Por un lado estaba la llamada lista institucional, con dirigentes que ocupan cargos de gobierno, y por otro una categoría llamada de las bases.
En los 30 delegados de las bases, 28 responden a la línea Marenales y en la categoría institucionales ha quedado planteada una división 50 y 50 entre los leales a Marenales y los dirigentes que se habían mostrado más alineados con el gobierno.
¿De dónde vienen estas tendencias? Hay que tener en cuenta que la interna del principal sector del FA tuvo en los últimos meses vaivenes complicados. Por ejemplo, a fines de julio apareció una nueva corriente de pensamiento y acción, de respaldo al gobierno, que tenía como principales referentes al senador Eleuterio Fernández Huidobro y a los diputados Nora Castro, Luis Rosadilla y Carlos Gamou, entre otros. El 30 de julio el 7º Congreso del MPP tuvo lugar en medio de rumores de renuncia del ministro Mujica, cosa que finalmente no se concretó, y con marcadas diferencias entre quienes reclamaban un alineamiento con las decisiones del gobierno y quienes se presentaban en una postura más crítica.
Entre estos últimos se ubicaba Marenales, este histórico dirigente tupamaro que se había mantenido tradicionalmente alejado de los organismos de decisión del sector. Una de las victorias de Marenales en aquel encuentro en el Platense Patín Club fue la modificación de la estructura de dirección, en la que las bases pasaron a tener 30 delegados, mientras que los dirigentes con cargos en el Ejecutivo y el Legislativo tendrían sólo 12. Antes la dirección era sólo de 30 miembros y la mayoría estaba formada por miembros del gobierno.
“Hemos sido derrotados con mucho éxito, prácticamente aplastados.” La frase pertenece al senador Eleuterio Fernández Huidobro hablando con el diario El Observador ni bien se enteró del resultado de la elección que el pasado fin de semana determinó esta nueva correlación de fuerzas en la dirección nacional del MPP.
Con el senador Fernández Huidobro queremos conversar.
***
Senador Fernández Huidobro, fue muy gráfica su frase.
ELEUTERIO FERNÁNDEZ HUIDOBRO:
Sí, me enteré por el periodista de los resultados, no los conocía.
EC – A usted mismo en la votación de la categoría institucional le fue relativamente mal, entró bastante atrás, en los últimos puestos.
EFH – Sí, en el camión de los rezagados.
EC – En el octavo lugar de los doce.
EFH – Sí.
EC – ¿Y cómo interpreta este resultado? ¿Qué quiere decir lo que se plantea como un triunfo de la corriente crítica encabezada por Marenales?
EFH – Estaba escuchando atentamente lo que usted venía diciendo en el preludio de esta entrevista y me parece que hay mucha simplificación.
EC – Puede ser, admito que eso puede ocurrir. Usted admitirá, por su parte, que la interna del MPP es compleja y no es fácil traducir su funcionamiento para un público que no está metido en ella.
EFH – Hay que encomendarse al Espíritu Santo para entrar en ella sin correr graves riesgos. Es comprensible que los periodistas traten de hacer las cosas más sencillas, si no sería muy difícil la lectura o la explicación. Pero no creo que sea tan sencillo como decir que hay algunos que critican más al gobierno y otros que lo critican menos. Depende de los temas que se planteen que esas posiciones se dibujen de un modo o de otro dentro del MPP, no hay una especie de criticar al gobierno y otra de no criticarlo.
EC – Usted dijo: “Triunfó la línea de los que tienen un pensamiento muy distinto del nuestro”. ¿En qué sentido ve la línea Marenales como un pensamiento muy distinto del suyo?
EFH – No creo que se pueda poner la etiqueta “línea Marenales”. Me llevo muy bien con el Viejo desde hace añares, coincidimos en un montón enorme de cosas y discrepamos desde chiquitos en otras. No creo que un conjunto enorme de militantes siga a Marenales como a un pastor. Hay corrientes de pensamiento que tienen visiones diferentes en muchos aspectos, en el plano organizativo, algunos somos más flexibles o proponemos una organización más laxa, más de masas, menos ortodoxa, menos clásica, más adecuada a las circunstancias de la izquierda actual, que es masiva en Uruguay. Un dato de la realidad es que una izquierda que era pequeña hace unos cuantos años hoy es una fuerza importante en la vida cultural, política y social del país, abarca contingentes humanos muy numerosos y hay que adaptarse.
EC – ¿Qué representa la otra tendencia?
EFH – Modelos organizativos más clásicos, los más ortodoxos, los más conocidos, los más antiguos también.
EC – ¿En qué sentido?
EFH – Estructuras de mandos muy centralizados, poca descentralización, poca autonomía, piramidales. Lo clásico.
EC – Eso en cuanto a modelos de organización, ¿y en cuanto a pensamiento?
EFH – Tal vez –usted me está obligando a hacer una simplificación horrible– mayor amplitud en política de alianzas, mayor amplitud también en el plano teórico, en el plano del pensamiento, mirar bastante para adelante.
EC – Eso es lo que proponían ustedes.
EFH – De algún modo nos caracteriza, los nuevos fenómenos del mundo, de la región, de Uruguay, de la tecnología, las cosas nuevas, y tener la cabeza más abierta en el sentido de no descartar a priori nada sin examinarlo para arriba y para abajo muy bien.
EC – ¿Y la otra tendencia?
EFH – Más clásica también en ese sentido, no tan abierta.
EC – ¿No va más allá en la caracterización?
EFH – No, porque el conjunto de compañeros que conforman hoy diversas corrientes de opinión es tan nutrido, numeroso y variado… No son todos caramelos del mismo color en la bolsa.
EC – Usted ha dicho: “Es una pésima noticia”. ¿Por qué?
EFH – En el plano personal. Pero estoy muy acostumbrado, para ir más atrás en la historia, desde que se fundó el MPP allá por el año 1989 en circunstancias muy feas, había muerto Raúl Sendic en esos días, habíamos perdido el plebiscito contra la ley de impunidad, creo que sólo una vez estuve en mayoría en un congreso, fue en el año 98, y no estoy muy seguro porque no saqué las cuentas. En casi todos los demás siempre fui minoría.
EC – Usted dice que fue una pésima noticia desde el punto de vista de su visión personal. ¿Y desde el punto de vista de lo que va a ocurrir con las posiciones del MPP, de lo que puede implicar este resultado interno para la gestión del gobierno? ¿Cuál es su visión?
EFH – He escuchado algunas interpretaciones de prensa que dicen que esto le puede complicar la vida al gobierno, pero no creo que a priori pueda afirmarse eso como si fuéramos futurólogos. Los compañeros que han triunfado e impuesto su línea dentro del MPP son muy inteligentes, etcétera.
Están entrando en el debate nacional formidables cuerpos de leyes, de los más grandes que haya discutido el país en los últimos años, entonces es lógico que existan, como existen hoy en toda la bancada del FA –por hablar sólo del Parlamento– y en las internas de los distintos partidos, distintas visiones, distintos matices sobre cada uno. Ya ve todo lo que costó discutir la ley de reforma fiscal, que creo que ha llegado al humo blanco en las últimas horas.
EC – ¿Ha llegado?
EFH – Parece que sí, por datos que me han dado.
EC – El trámite ha sido muy largo en la interna del FA.
EFH – Sí, y no es para menos, dada la importancia social y política que tiene tamaña reforma. Y van a venir la de la Aduana, la de Defensa, la del sistema de salud, la del Estado. ¡Por favor!

EC – ¿Qué puede implicar para esos debates el hecho de que en el sector mayoritario del FA, el MPP, haya triunfado esta línea más ortodoxa?
EFH – No creo que signifique a priori lo que muchos medios de prensa dicen, que le va a complicar la vida al gobierno. Repito, en cada proyecto de ley, en cada caso, habrá posicionamientos distintos, puede haber sorpresas. No es tan esquemático el asunto.
EC – ¿Cómo ve el papel que le toca jugar al ministro Mujica en esta interna? Porque por un lado ha triunfado de manera aplastante esta corriente que para simplificar podemos definir como ortodoxa, por otro lado ha sido derrotada la corriente que usted integra, esta línea de pensamiento y acción como se la llamó, pero al mismo tiempo Mujica ha sido validado como líder, ha estado al margen de esta competencia y ha sido el más votado. ¿Qué papel le toca jugar al ministro Mujica?
EFH – Mujica es como el carro del Chaná, está fuera de concurso. Este MPP de hoy es Mujica, Mujica puede no ser votado por nadie o no presentarse. El MPP de hoy, este MPP de masas, es del Pepe Mujica, ¿qué duda cabe? Por lo tanto no estuvo nunca ni está en juego su liderazgo, en este MPP actual, el que comienza a dar un salto cuantitativo y cualitativo tremendo allá por fines del 98, principios del 99 en pos de la figura del Pepe.
EC – Pero Mujica ha estado con ganas de irse para su casa, y no sólo por problemas en el ministerio, también por problemas en la propia interna del MPP. ¿Cómo tendrá que moverse en este escenario?
EFH – Pepe tiene ganas de irse para la casa, lo sé más que nadie. Y lo bien que hace en tener esas ganas, a la edad que tenemos nosotros las ganas son de ponerse a pescar o alguna otra cosa. Estamos en la brega por un compromiso muy grande con una montaña de compañeras y compañeros y con nuestro pueblo, por el lado personal la cosa no está para hacerse mucha mala sangre a esta altura de la vida.
Para Pepe esto no significa mucho cambio, el MPP es el Pepe.
EC – ¿Qué quiere decir eso en términos prácticos en la conducción del sector?
EFH – Que a ultranza se va a hacer lo que él diga.
EC – A ultranza se va a hacer lo que él diga…
EFH – Claro, cuando haya una discrepancia, un posicionamiento, pega un grito desde la chacra y se arregló todo.
***
EC – Una aclaración: desde la tarde de ayer hemos procurado por todos los medios ubicar a Julio Marenales para tener su punto de vista, pero ha sido absolutamente imposible. Según nos dicen sus colaboradores, ha cambiado su número de teléfono pero no es factible acceder al nuevo número. El resultado es que hasta este momento, 7.55, no lo hemos localizado. No perdemos la esperanza de hablar con quien se ha consagrado como el triunfador en esta elección del domingo.


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