15.04.2008“

Entrevista con Emiliano Cotelo, En Perspectiva.

La labor de crecimiento del Frente Amplio no está terminada y hay muchísima gente que captar”, dijo el senador Eleuterio Fernández Huidobro. Y con ese objetivo se mueve su sector Corriente de Acción y Pensamiento – Libertad, que dejó el MPP para ser una corriente del Espacio 609. “Queremos crecer hacia afuera” con “fraternidad frenteamplista”, afirmó. “No queremos atraer jóvenes solo para que voten sino para que se hagan cargo de esto”, explicó. Respecto a la polémica por sus dichos sobre la Suprema Corte afirmó que nunca amenazó con un juicio político y que quienes polemizan con él, deberían leerlo.

EMILIANO COTELO:
La presencia del ministro de Economía, Danilo Astori, fue el episodio más comentado del congreso que celebró el fin de semana pasado la Corriente de Acción y Pensamiento Libertad (CAP-L), el grupo que encabeza el senador Eleuterio Fernández Huidobro.
No es común que Astori concurra a asambleas de sectores del Frente Amplio (FA). Entonces, ¿cómo se entiende este gesto, justo cuando la CAP-L resolvía alejarse del MPP, pero quedando como una nueva corriente en el Espacio 609?
Para muchos, la llegada de Astori, el aplauso que recibió de los congresales y el abrazo que se dio en el escenario con el senador José Mujica fueron señales claras de que el grupo más votado de la izquierda puede terminar apoyando la candidatura presidencial del ministro de Economía.
¿Es correcta esa interpretación? Y, más en general, ¿qué papel se propone jugar la CAP-L en el Espacio 609, en el oficialismo y en la campaña electoral?
En busca de respuestas a esas preguntas y a otras de mucha actualidad en el debate político, vamos a conversar con el senador Eleuterio Fernández Huidobro.
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Senador Fernández Huidobro, en el congreso de la CAP-L se resolvió el alejamiento del MPP, pero permaneciendo en el Espacio 609, en un estatus similar al de Claveles Rojos o la Columna Blanca. ¿Por qué dieron ese paso?
ELEUTERIO FERNÁNDEZ HUIDOBRO:
Porque nos dota de mayor libertad y también de herramientas para trabajar hacia fuera, herramientas que consideramos buenas o mejores, sin criticar las que utilizan los demás. Y porque el Espacio 609, que fundamos estando en el MPP, fue una puerta de entrada al FA y queremos que lo siga siendo y colaborar, en la medida de nuestras fuerzas, para que sea bien grande. Porque la labor de crecimiento del FA no está terminada y hay muchísima gente que captar, que atraer, que invitar a incorporarse a esta enorme columna.
EC – Usted dice que salen del MPP en procura de más libertad. Pero no entra en detalle sobre qué es lo que pasa en el MPP que no les permite tener la libertad que buscan. Por ejemplo, se ha insistido mucho en que la dirección del MPP quedó en manos de una mayoría liderada por Julio Marenales, que representa la línea más dura del MLN. ¿Ese es uno de los motivos del alejamiento? ¿Es una forma de tomar distancia del “marenalismo”?
EFH – Esa es una simplificación tal vez útil para tratar de explicarse las cosas, pero el problema es más complejo. Nosotros fuimos derrotados en el congreso del MPP –lo dije, salió en todos los medios de prensa– con gran éxito, quedamos en total minoría. Lo que pongo en tela de juicio es que hayamos sido derrotados por una línea liderada por Julio Marenales; es un poco más complejo el problema, no creo en el marenalismo –lo quiero mucho al viejo Julio– ni que Julio sea una especie de caudillo de ultraizquierda que protagoniza todas estas cosas. Es un poco más complejo, es un tema de ideas, todas legítimas, pero con las que uno discrepa en estos tiempos.
EC – ¿Tiene que ver con diferencias sobre cómo plantarse frente al gobierno del doctor Tabaré Vázquez?
EFH – Tiene que ver con eso, tiene que ver con cómo plantarse frente al FA, frente a los demás sectores; tiene que ver con la cuestión organizativa, con la revisión de viejos esquemas organizativos muy útiles otrora pero no útiles hoy, más bien inconvenientes. Es un tema de debate.
EC – Usted dice que es complejo el conjunto de razones que lo llevaron a tomar esa decisión, pero si ustedes quieren aparecer ante la opinión pública ocupando un determinado espacio tienen que ser capaces de aclarar cuáles son las razones. Y a veces la opinión pública, el público en general se pierde un poco en la interna del MPP.
EFH – Yo tengo mi columna de los jueves en La República y soy columnista de Montevideo.com, incluso he escrito libros sobre esto, tratando de explicarlo; porque hay cosas que no se pueden explicar en un reportaje. Quienes asiduamente me leen o me estudian, incluso mis adversarios políticos, tienen claro cuál es nuestro pensamiento, porque no es una cuestión mía, es una cuestión de mucha gente.
El congreso que hicimos sábado y domingo era totalmente abierto a la prensa, totalmente abierto al público, totalmente abierto a los demás sectores del FA que quisieran presenciar lo que discutíamos en nuestros talleres, grabarnos, fotografiarnos, hacernos reportajes y presenciar el plenario, sus discusiones, sus votaciones. Eso solo lo podemos hacer en la CAP-L, es nuevo.
Asombra que estuviera Astori, lo normal pasa a ser anormal. Todos los congresos que mi larga memoria recuerda, incluso desde antes de que se fundara el FA, de diversas fuerzas políticas que hoy integran al FA invitaban en el momento de su terminación a todos los sectores del FA y los aplaudían cuando entraban, los hacían subir a la tribuna, eso era lo normal. Hace un tiempo se dejó de hacer eso y ahora uno lo vuelve a hacer, hay un espacio y un espíritu frenteamplista, un festejo, y eso asombra, se le buscan claves extrañas, en lugar de, como dicen los jóvenes, mirarlo como un asunto absolutamente liso. ¿Qué se hubiera pretendido de nosotros cuando entraron todos esos compañeros y compañeras que invitamos? ¿Que los abucheáramos? Éramos los anfitriones, nos sentimos orgullosos, honrados, halagados porque prácticamente todos los sectores del FA vinieron a saludarnos.
EC – Son interesantes las aclaraciones que usted hace a propósito de la entrada de Astori y qué puede haber significado su presencia en el congreso. Pero para terminar esta introducción a propósito de qué es la CAP-L y cómo se ubica en el Espacio 609 y en el Frente, le hago otra consulta: también circula que esta corriente es la más alineada con Mujica y su visión más pragmática de cómo ejercer el gobierno. ¿Hay algo de eso? ¿Ustedes procuran marcar un respaldo explícito a Mujica y una separación de la línea más radical, incluso con ribetes de oposición dentro del gobierno, que también hay en el MPP?
EFH – En la primera parte del congreso, que transcurrió el año pasado, y en esta segunda, dos veces, el congreso por aclamación ratificó el liderazgo de Mujica –cito de memoria–, por entender que es el que mejor sintetiza nuestro pensamiento. Fue una resolución expresa del congreso y la declaración final del congreso.
EC – Ese es un punto que les parece importante destacar, porque, por lo visto, en el MPP no todos pensaban de la misma manera, no todos estaban en la misma posición.
EFH – No queremos hablar de los demás, en eso queremos cambiar, queremos ser diferentes. Todos son compañeros, no tenemos adversarios en las filas populares. Más bien quisimos recalcar que nadie vea en esta creación un apartamiento de la línea que hemos compartido desde el principio, desde que Mujica empezó a ser diputado, y de un dramático congreso que hicimos en 1998, donde el MPP se escindió y desde el cual comenzó su crecimiento gracias a la nueva línea que se impuso. Porque los votos, los apoyos populares que luego se cosecharon no fueron producto de una casualidad; si Pepe pudo hacer lo que hizo fue porque se les dio ancho campo a sus alas, que antes tenía medio atadas.
EC – Usted acaba de decirlo, pero no es el único que lo ha dicho en la CAP-L: la estrategia electoral que han ido delineando no apunta a quitarles votos a otros grupos del FA, sino a ampliar el caudal de apoyo.
EFH – Sí, porque pan con pan es comida de bobos, queremos crecer hacia fuera, todos los frenteamplistas.
EC – ¿Por qué la CAP-L podría ser atractiva para un blanco o para un colorado?
EFH – Especialmente para la juventud, que a lo mejor no es ni blanca ni colorada. La juventud es un centro de nuestro objetivo de trabajo. No sé si lograremos serlo, pero estamos convencidos de que para serlo hay que tener un idioma, un lenguaje, unas formas organizativas, un estilo, un método, un respeto determinados. Por ejemplo, aplaudir a los compañeros del FA cuando entran, esa cosa que parece tan extraña nos parece la cosa más natural del mundo; parece extraña porque se había dejado de hacer. Y todos nos dijeron “acá se respira el viejo aire de fraternidad frenteamplista”. Eso hay que reconstruirlo porque en los últimos tiempos, y en especial debido a la polémica en torno a las candidaturas presidenciales, la pelota había volado demasiado alto por el aire y había que bajarla al piso.
EC – Ustedes hablan de captar votos fuera del FA, ¿o más bien están preocupados por conservar dentro del Espacio 609 votos que llegaron de fuera y que capaz que hoy, por cómo ha ido evolucionando la dirección del MPP, podrían perderse?
EFH – Es lo mismo, porque desde la salida de la dictadura –entre 1983 y 1985– a la fecha, de aquella hermosa generación del 83 y de la nuestra, mucha gente fue quedándose por el camino. Queremos traerla de vuelta; algunos son demasiado veteranos, otros son más jóvenes; queremos traerlos de vuelta. En el FA recientemente, y con gran cobertura de prensa, se abrió un portón de salida; es hora de que se abran portones de entrada.
EC – Alude a la salida del Movimiento 26 de Marzo.
EFH – Por ejemplo; más que impedir que alguien se vaya, queremos traer o recuperar a los que se fueron. Algunos se fueron hace mucho y son hombres y mujeres valiosísimos. Y reitero, en especial la juventud, que proviene de la juventud nomás, no tiene antecedentes frenteamplistas, colorados ni blancos, y necesita espacios cómodos para militar, adaptados a los tiempos contemporáneos.
EC – Hablando de esos propósitos de ensanchar la base, no este fin de semana sino el anterior tuvo lugar una cena organizada por la CAP-L en la que llamó mucho la atención la presencia del empresario Juan Carlos López Mena. ¿Cómo se entiende esa presencia?
EFH – Yo denuncié duramente a dicho empresario y llevé esa denuncia hasta las últimas consecuencias.
EC – Justamente, por eso desconcertó un poco la presencia de López Mena en esa cena.
EFH – Yo denuncié a ese empresario y llevé la denuncia hasta sus últimas consecuencias; acompañado de temibles abogados a mi servicio me dirigí a la justicia penal. Allí se me indicó que no era ese lugar, que tenía que ir a la DGI y a la Aduana, y allí fui y deposité en manos de esos organismos recaudadores todos los papeles que tenía. Tengo entendido que archivaron; un senador no puede hacer más. Sin embargo, no hubo nunca una falta de respeto, y por lo tanto –tal vez por eso– el empresario vino.
EC – ¿Fue porque ustedes lo invitaron?
EFH – Entregamos entradas para vender –que estaban un poquito saladitas, porque la cena era para juntar plata– y muchísima gente a su vez invitó, con tal de que compraran la entrada. Fue gente que, con todo respeto, para nosotros era un éxito que estuviera, que se fue incorporando por una especie de cadena de venta, porque había que vender para conseguir el resultado que buscábamos.
EC – ¿No es un problema para la CAP-L recibir dinero de un empresario sobre cuya forma de trabajar usted ha tenido opiniones tan críticas?
EFH – Puede serlo, según sea encarado por los compañeros, por los medios, etcétera. Había también compañeros, gente del movimiento obrero, gente del mundo de la cultura, del deporte, etcétera. Por ahí puede tener una pista de qué es la CAP-L: libertad, no queremos tener policías en la puerta.
EC – No quieren tener policías en la puerta; esa frase es un poco grave. Por lo visto hay otros sectores que tienen policías en la puerta.
EFH – Estamos en manos de una burocracia, lo he dicho sistemáticamente –exagerando un poco–: no gobernamos, gobierna la burocracia, va a costar que algún partido político –Blanco, Colorado, Frente Amplio– llegue un día a ganar el gobierno, a erradicar a la burocracia. Y la burocracia se caracteriza por una mentalidad policial –con todo respeto a los policías–, armada generalmente con un sello de goma, con un poder meramente administrativo –por ejemplo el de portero, a veces portero del alma y a veces de las neuronas– que deja o no pasar según su paladar.
EC – Pero usted no está hablando de policía en el gobierno, está hablando de policía en partidos o grupos partidarios.
EFH – Sí, en la cabeza, en las neuronas, que es lo más grave; si fuera en los partidos sería poco problema, el problema es que tenemos eso incrustado en el cerebro. Claro, se hace una cena para recolectar fondos y yo sé que puede haber otros sectores, otras organizaciones de carácter empresarial, deportivo, cultural, que ponen en la puerta un colador: “vos pasás, vos no pasás”. Por ahí ya entramos en cosas malas. Porque las discrepancias son aparte, las discusiones se tienen que dar con la energía con que se tienen que dar, pero nosotros tenemos que crecer. Nos ha votado la mitad de la población y casi todo el mundo dice que incluso hay allí una cantidad enorme de votos prestados; y ahí sí, en el cuarto secreto no hay coladores, la gente te vota si te quiere y si no te quiere no te vota.
Pero el tema no se agota en la parte de los votos, los votos al fin de cuentas son una circunstancia y una anécdota en la vida de los pueblos; se trata de construir un movimiento de ideas, de corazón, para trabajar no solo en las elecciones sino en la vida del país, en la vida cultural, científica, civil, deportiva, barrial. No queremos atraer jóvenes solo para que voten, queremos atraerlos para que se hagan cargo de esto, para que sean mejores que nosotros, para que nos superen cuanto antes. Fíjese que el hombre más votado de la CAP-L no soy yo, es Pablo Álvarez; nos enorgullece tener al diputado más joven de Uruguay y uno de los más jóvenes de América Latina.
EC – Y para construir un movimiento así, a veces es necesario “abrazarse con las culebras”, como dijo Mujica en alguna ocasión.
EFH – No, yo no considero animal a nadie con quien me abrazo. Si soy aliado de alguien, para mí es un aliado estratégico. Le voy a decir cosas que tienen que ver con la vieja izquierda, incluso cosas que yo practiqué: yo también tenía esa ideología de tener aliados circunstanciales del camino a los cuales usábamos y después tirábamos a la cuneta porque nosotros éramos la vanguardia del proletariado de la revolución superperfecta. Todo eso fue un fracaso total. Los aliados, aunque discrepe con ellos, son nuestros compañeros, son compañeros estratégicos y por lo tanto sagrados. Por eso somos leales, vamos de frente, tratamos de ser honestos.
***
EC – Usted ya aludió a la presencia en el congreso del ministro de Economía, Danilo Astori; dijo que no entendía por qué generaba tanta sorpresa que hubiera ido, cuando era un congreso completamente abierto y al que se había invitado a dirigentes de los distintos sectores integrantes del FA.
EFH – Sí, incluso le puedo decir un secreto que no le puede contar a nadie…
EC – A ver… no nos está escuchando nadie…
EFH – Hubo unos cuantos que no salieron en la foto, que llegaron tarde porque provenían de Belvedere… Vino bastante triste el ministro de Turismo… (*) ¿Me explico? Y otros no pudieron llegar, como la querida compañera Daisy Tourné, que nos dijo que iba a llegar tarde y después nos dijo que le resultaba imposible pero que le habría gustado estar con nosotros. La foto ni siquiera fue completa.
EC – Usted decía que últimamente no estaba la costumbre de invitar a dirigentes de otros sectores del Frente a los congresos, pero lo cierto es que en particular a Astori y a los integrantes de su equipo económico que lo acompañaban –el subsecretario Mario Bergara y el director de la Asesoría Macroeconómica, Fernando Lorenzo– no suele vérselos en ese tipo de actividades.
EFH – Y menos aplaudidos.
EC – A eso voy, fueron recibidos con un aplauso, de pie, y mayor aplauso todavía recibió Astori cuando se abrazó con Mujica en el escenario. ¿Cómo hay que leer esa reacción de los integrantes del congreso de la CAP-L? ¿Hay una afinidad con Astori? ¿Hay una disposición a considerar su eventual candidatura presidencial?
EFH – Astori, como Mujica y otra cantidad de compañeras y compañeros, ha sido propuesto a través de la prensa como posible candidato del FA. A todos ellos y a todas ellas sencillamente los respetamos. No hemos decidido absolutamente nada, hemos decidido ser articuladores de la unidad del FA y tratar de que ese problema que tenemos hoy –un lindo problema, al tener tantos posibles candidatos– se resuelva con la unidad del FA, articulando la fraternidad y la unidad del FA.
Lo que tal vez explique esa situación es que, si bien no nos hemos inclinado por ninguno de los candidatos, tampoco le hemos faltado el respeto jamás a ninguno. Jamás, no hemos insultado, no hemos agredido, no hemos hecho cosas malas con relación a ninguno ni ninguna de ellos. No son nuestros adversarios, son nuestros compañeros y nuestras compañeras. Como lo saben, como lo han vivido, tal vez se sientan cómodos en una reunión de la CAP-L, porque saben que no van a venir pedradas ni insultos de ahí, porque hay un clima que es el que debe haber. Repito, si bien no hemos pensado ni discutido cuál es el compañero que debería encabezar la fórmula, hemos tenido especialísimo cuidado, a lo largo de meses y meses, de no agredir a ninguno.
Es más, son públicas y notorias las discrepancias que hemos tenido con Danilo Astori y su equipo económico en el problema del endeudamiento agropecuario, en la reorganización de la DGI. Discusiones muy duras sobre el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF), al que en el Parlamento le aplicamos más de un centenar de modificaciones, muchas de las cuales no le gustaron mucho al equipo económico, pero las aplicamos igual. Sin embargo de esa discusión, a veces dura, no quedó nada personal, ningún resentimiento, no se traspasó la raya de la falta de respeto al compañero, nos limitamos a la discusión de las ideas. Colegas de otras legislaturas blancos y colorados y de esta podrán decir de nosotros que somos tipos equivocados, erróneos y hasta que predicamos ideas peligrosas, pero no podrán decir que hemos entrado en el terreno personal o en la falta de respeto.
EC – Usted remarca que la CAP-L no se ha definido por un nombre como candidato presidencial del FA; pero ¿tendría inconveniente en apoyar a Astori, si hacia allí se volcara la decisión?
EFH – No tenemos inconveniente en inclinarnos hacia ninguno, si eso es prenda de la unidad frenteamplista y queda articulado con un consenso bien mayoritario. Ese es el problema que tenemos en el FA, no es elegir un candidato, sino que ese candidato cuente con el respaldo de un consenso muy grande y que no ponga en riesgo la unidad de la herramienta. Hemos dicho –Rosadilla se ha cansado de decirlo– que esta es hora de gestión y de discusión de programas. Y sobre el tema candidaturas, hemos dicho incansablemente que había que bajar la pelota al piso, que no había que agredir ni agredirse.
EC – ¿Y qué le dice en especial la fórmula Astori-Mujica, que, según los trascendidos, es la que está promoviendo el presidente Tabaré Vázquez, esa fórmula que quizás quedó exhibida el domingo en el congreso cuando los dos saludaron desde el escenario?
EFH – En primer lugar, a “Trascendido” no lo conozco. “Trascendido González” es un tipo nefasto en este momento en Uruguay; y el tal “Fuentes” otro. El asunto de los trascendidos y del “señor Fuentes” se presta para muchas manipulaciones, que a veces siembran fruta podrida por el camino. Nos ceñimos a las realidades concretas y tangibles. Usted me dice la fórmula Danilo-Mujica, puede ser Mujica-Danilo; no le voy a ocultar que los nombres de los dos compañeros, compañerazos, son los que más suenan, los que concitan más adhesión, por lo menos en el plano popular; no voy a ser tan negado como para no ver esa realidad. Pero, reitero, si cualquiera de los nombres genera problemas graves en el FA, hay que andar con cuidado, despacito por las piedras. Lo esencial es construir un espíritu frenteamplista, el viejo espíritu frenteamplista, el permanente espíritu frenteamplista, y sobre esa base discutir programas, más que hombres o mujeres, discutir ideas, qué sueños queremos enlistar como programa de gobierno en el congreso del FA de fin de este año, que va a ser un formidable congreso, para ir a pedirle a ese pueblo, a esa ciudadanía el voto por otros cinco años. Cuando tengamos acuerdo sobre eso, que por lejos es lo más importante de todo, estaremos en condiciones de elegir la fórmula presidencial.
Además ese programa ya se está discutiendo, por suerte el FA enlista, escribe, discute esos sueños y los pone en una cosa que luego se llamará programa, que tiene que ser la hoja de ruta del presidente, sea cual sea, que hará que no haya necesidad de talentear. Y con ese programa se saldrá a recorrer el país, para difundirlo masivamente, de frente, con toda claridad, para que incluso los adversarios lo critiquen, lo analicen con lupa. Esa es una gran ventaja que tenemos, nos brinda una comodidad envidiable.
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EC – El presidente del Partido Independiente, Pablo Mieres, está organizando alguna forma de respaldo o defensa a la independencia del Poder Judicial; piensa en una concentración frente al Palacio de Justicia o una declaración de apoyo que cuente con el respaldo de todos los actores políticos y de organización sociales. Ya se ha contactado con el Partido Colorado, con el Partido Nacional y con el presidente del FA, Jorge Brovetto. ¿Qué piensa sobre esta iniciativa? ¿El FA debe tomar parte?
EFH – No tengo idea.
EC – Se lo pregunto porque Pablo Mieres cita, como episodios que le preocupan y que están en la base de su planteo, la sucesión de exabruptos surgidos desde el propio FA con respecto al Poder Judicial. Señaló las declaraciones de Esteban Pérez, que cuestionó los fallos emitidos por la Corte sobre la inconstitucionalidad del impuesto a la renta a las pasividades y de algún modo dejó la amenaza de que se podría responder con recortes al presupuesto de la justicia; y también citó las críticas de los senadores Eleuterio Fernández Huidobro y José Mujica a las filtraciones de información de la Corte y la amenaza de un eventual juicio político a la corporación o a alguno de sus miembros.
EFH – Es un exabrupto de él. En primer lugar, discrepo totalmente con las declaraciones de Esteban Pérez, lo he declarado a los medios, eso debe quedar meridianamente claro; yo estaba en Colonia y se lo declaré a la prensa de Colonia, pero allí había reporteros de Canal 8, que por orden de Canal 12 me hicieron expresamente la pregunta y fui muy claro: discrepo de punta a punta con esas declaraciones.
EC – Esteban Pérez pertenece al MPP, no a la CAP-L.
EFH – Segundo, Eleuterio Fernández Huidobro no dijo jamás que le iba a hacer un juicio político a nadie; eso lo dijo la prensa. La prensa dijo que Eleuterio Fernández Huidobro dijo; y lo desmentí, porque si me quedo callado lo que dice la prensa es correcto. Lo desmentí como 20 veces, lo desmentí donde escribo: en Montvideo.com, en la contratapa de La República, cualquiera lo puede leer, está escrito desde el comienzo, desde que la prensa salió a decir eso yo dije “yo no dije eso”, nunca dije eso.
EC – Todo comenzó con una conferencia de prensa…
EFH – En la conferencia de prensa –muy concurrida, por suerte– que convoqué inmediatamente después de que usted terminara su magistral reportaje a don Hipólito Rodríguez Caorsi; de paso lo felicito, ese reportaje va a hacer época.
Inmediatamente recibí –porque el despacho de un senador no es una isla– una cantidad enorme de llamadas de gente del Poder Judicial –jueces, fiscales, actuarios, algunos en actividad, otros en retiro, funcionarios, abogados–, insólitamente alarmada y sorprendida por lo que acababa de decir en CX 14 don Hipólito Rodríguez Caorsi; en realidad, lo que usted logró que don Hipólito Rodríguez Caorsi dijera: un furibundo ataque a la Suprema Corte de Justicia (SCJ), a sus colegas, al Poder Judicial.
Convoqué esa conferencia de prensa para señalar, en primer lugar, esa alarma. Dije que como no soy abogado –gracias a Dios–, iba a consultar a mis asesores del Poder Judicial para ver qué camino podía seguir un legislador ante un exabrupto como el de don Hipólito Rodríguez Caorsi. Y un periodista, un solo periodista me preguntó si eso podía incluir un juicio político, y yo dije: “lo que digan mis asesores”. Después se transformó en un gran titular. Es más, Doyenart está polemizando –en una larga parrafada– con un Fernández Huidobro que no existe.
EC – Usted alude a una carta firmada por Juan Carlos Doyenart publicada en la última edición de Búsqueda.
EFH – Está inventada, quiero avisarle que lo están engañando; yo no dije eso, además lo desmentí; dije que mis asesores me iban a decir qué podía hacer un senador, un legislador, ya no con relación a la constitucionalidad o no del IRPF, sino a las declaraciones de don Hipólito Rodríguez Caorsi en CX 14, en En Perspectiva.
EC – ¿Y qué le dijeron los asesores?
EFH – Que hiciera un pedido de informes. Pedido de informes que entregué el martes, casi 48 horas después y fin de semana de por medio –yo a mis asesores no les pago, trabajan en el Poder Judicial-. Ese pedido de informes, que tiene 26 o 27 preguntas, elaboradas por expertos alarmados, asombrados ante una cosa que no tiene precedentes en la historia de Uruguay, fue enviado a la Corte. Y “Trascendido” y el “señor Fuentes” dijeron, según la prensa, que la Corte me está por contestar. Estamos esperando la respuesta.
Si las filtraciones no son nada importante, como dijo don Hipólito Rodríguez Caorsi; si es verdad lo que dijo de dos miembros de la SCJ –colegas de él y miembros nada menos que del tribunal supremo, mando supremo del Poder Judicial–, entonces esos dos doctores, que me merecen el máximo de los respetos –todos ellos–, están en una mala situación.
EC – Usted alude a que Rodríguez Caorsi dijo que algunos de ellos habrían pasado los plazos que tenían para considerar los escritos de inconstitucionalidad.
EFH – Sí, con una mala intención. Si el cuerpo me informa que eso es falso, entonces quien queda muy mal colocado es don Hipólito Rodríguez Caorsi. Y repito: nada tiene que ver con la constitucionalidad o no del IRPF, nosotros acatamos el fallo de la justicia. Esto es un ataque a la justicia, no de Fernández Huidobro sino del señor Hipólito Rodríguez Caorsi, que coloca al país y al Poder Judicial en una situación vergonzante.
EC – Esa eventualidad del juicio político no existe en su agenda.
EFH – Es muy difícil realizar un juicio político, tiene que ser una cosa espantosa para juntar la cantidad de votos que hay que juntar. También se ha dicho que Fernández Huidobro les iba a hacer un juicio político a los miembros del tribunal supremo, cosa que nunca dije. Por ponerse a Trascendido y a Fuentes podría pensarse en cualquier otro que no sea miembro del tribunal supremo, porque hubo filtraciones. Y el señor vocero de la SCJ, Oxandabarat, dijo que si se llegaba a comprobar que la filtración la produjo un ministro de la Corte –no un funcionario sino un ministro– habría un claro caso de prejuzgamiento.
No olvidemos que don Julio María Sanguinetti mucho antes había hecho un pedido de informes a la Corte preguntando si se estaban cumpliendo los plazos, si cada ministro estaba cumpliendo con los plazos al tratar los expedientes. Una de las preguntas que hacemos en el pedido de informe es cómo sabía, si sabía, el senador Julio María Sanguinetti, que había atrasos.
EC – A partir de todas sus aclaraciones, vuelvo a la pregunta que le formulaba al comienzo de este bloque: usted también está preocupado por la independencia del Poder Judicial; entonces, ¿apoyaría la iniciativa del ex diputado Pablo Mieres?
EFH – De ninguna manera; yo no le hago la campaña electoral a gente de otros partidos, hago la mía. La independencia del Poder Judicial quedó totalmente destrozada y rota por don Hipólito Rodríguez Caorsi –esto es una opinión mía– en el reportaje que usted le hizo.
Y que Doyenart, antes de seguir criticando mi propuesta de juicio político, averigüe qué digo, porque lo mío es público y notorio, y, aunque no le guste leerme, convendría que antes de atacar, leyera.
(*) Fernández Huidobro alude irónicamente a la llegada de Héctor Lescano, que es hincha de Liverpool, equipo que este domingo derrotó a Peñarol por 4 a 3.

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