09.03.2010

“Una tremenda sequía asola nuestro territorio y las autoridades se hacen eco de la justificada alarma de productores y de la población en general, adoptando medidas extraordinarias. Por unanimidad de sus miembros se dicta la siguiente resolución, ante la ansiada expectativa de todos: Implorar de la divina Misericordia, haciendo rogativas, con novenario a los Santos Patronos, para que por su mediación y ruegos consiga este pueblo la lluvia que necesita.” (Cabildo de Montevideo, 13 de abril de 1793).

Han pasado 217 años y Uruguay mantiene sus rasgos más típicos. En especial la UTE.

Hurgando entre los apurados Decretos veraniegos que de tan sorprendentes resultan turísticos, hemos logrado encontrar, tras la resolana, otra joyita.

Está fechada el 1 de febrero de 2010, se refiere a la energía eólica y a la instalación de aerogeneradores. Su parte resolutiva contiene solamente dos artículos (los otros dos son de trámite) a saber:

ARTICULO 1°.- Sustitúyase el párrafo segundo, numeral IV del artículo 2° del Decreto N° 403/009 de 24 de agosto de 2009, por el siguiente:
“Un mismo oferente no podrá ser adjudicatario de más de un contrato. La adjudicación estará condicionada a que cada oferente acredite, mediante declaración jurada: A) que no existe relación de control ó vinculación con los otros adjudicatarios conforme a los criterios establecidos en los art. 48 y 49 de la Ley N° 16.060 de 4 de setiembre de 1989 y sus modificativas; B) que ninguno de sus socios o accionistas se encuentra en una relación de control ó vinculación ni participa en el capital de otro oferente en un porcentaje mayor al 10 % “.

ARTICULO 2°.- Sustitúyese el literal f del numeral II del artículo 2° del Decreto N° 403/009 de 24 de agosto de 2009, por eI siguiente:
“Previo a la adjudicación, se deberá contar con la certificación de la producción energética a largo plazo del parque, otorgada por una empresa reconocida internacionalmente. Dicha certificación deberá acompañarse de una declaración jurada del oferente de que la empresa certificadora no se encuentra vinculada con la misma ni es empresa controlada o controlante, en los términos de los art. 48 y 49 de la Ley N° 16.060.”

Unos veinte días después o sea unos diez antes de que asumiera el nuevo Presidente, UTE llamó a concurso de precios para la compra directa de 150 Megavatios de energía eólica, a razón de 30 Megavatios máximo por cada oferente. Es decir, descuartizó, pero por cinco, la citada compra.

El conjunto “Decreto, más tan peculiar concurso de precios” configura un golpe para la industria nacional, una incitación a la importación y en especial, la de chatarra tecnológica. Es por ende un nuevo ataque a las energías alternativas. En especial a la eólica.

De acuerdo al Decreto, quien gane el concurso de precios por 30 Megavatios nunca más podrá presentarse ni a licitación ni a concurso. Dicha empresa quedará condenada de por vida a sus 30 Megavatios. A olvidarse de todo y ganar quietud en la siesta tomando mate y envejeciendo debajo de los molinos…

¿Qué industria metalúrgica uruguaya podrá plantearse fabricar partes o repuestos para cinco marcas distintas y, encima, de pocos molinos? ¿Cuál proponerse fabricar molinos acá?

¿Quién traerá tecnología y bienes de capital para esta distorsión del mercado en cuenta gotas?

Y además: cuando el Gobierno pide a los capitales uruguayos volver desde el exterior o desde el colchón: ¿Qué inversor tendrá interés en desarrollar energía eólica con hipo?

Como en 1793, a rogar que llueva para pasar el próximo invierno con luz y sin déficits fiscales enteros gastados en diesel para la UTE.

Eleuterio Fernández Huidobro.


 

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