31.03.2011

En una reciente ceremonia vista en todo el mundo fueron entregados los premios “Oscar”: entre ellos uno al mejor film “Documental” cuyo título es “Inside Job”. Al momento de recibirlo, Charles Ferguson (Creador, Guionista y Director) protestó porque hasta ese momento no hubiera sido encarcelado ni uno de los Grandes Estafadores Universales responsables de la reciente Gran Crisis Financiera Mundial.

Hemos podido ver “Inside Job” y por ello la recomendamos muy calurosa y enfáticamente. No hay mejor ni más abreviado modo de entender cómo fue perpetrado el grandísimo crimen, y quiénes integran lo que muy merecidamente es la Suprema Banda del Crimen Internacional Organizado.

Las demás son bebés de pecho.

Desde el Presidente Bush; sus más importantes colaboradores en el área financiera (muchos de ellos durante distintos Gobiernos de los Estados Unidos), hasta prestigiosos economistas y prestigiosas Universidades (Harvard y Columbia); gigantescos bancos; empresarios fulgurantes; las principales Agencias de Calificación; las más grandes Consultoras (como KPMG y otras de tan imponentes siglas)… Los nombres más rimbombantes del Gobierno, las Finanzas y la Economía.

Los de mayor “prestigio”, “fama”, y “laureles” que, de haber justicia, deberían estar en un Módulo del Comcar, pero muy especialmente vigilados, bajo pena de que ante el más mínimo descuido (un pestañeo), desplumen a los demás presos, a la guardia policial y militar, al pueblo cercano de Santiago Vázquez y, por esa ruta, otra vez al país y al mundo.

Este film debería ser brindado gratuitamente al público en los Comités de Base del Frente Amplio, liceos, sedes sindicales y sociales del país. Incluso en las de agremiaciones patronales ajenas al sistema bancario.

No hay nada más ladrón y rapiñero. Nada.

Es más: esos Bancos lo deben ser por la simple razón de su existencia.

No tienen más remedio que serlo. Están fabricados para eso y nada más que para eso.

Fundar un Banco es, como dijo Bertold Brecht, uno de los peores delitos imaginables. Muchísimo peor que asaltarlo.

Son un Cuento del Tío acristalado y bien vestido; un Frigorífico de alta tecnología y múltiple capacidad: faena lo que venga. En su noria, colgados de cada gancho, van y vienen todos. Hasta los más temibles “narcos”, contrabandistas, grandes rapiñeros, traficantes de armas, de blancas, de blancos, de niños, de órganos, de secuestros, de coimas babilónicas, de estafas, de guerras sucias, de genocidios… Todo va a parar a esos grandes sumideros de la cloaca financiera.

Pestilencia que hoy manda en el mundo.

Aquella vieja burguesía revolucionaria de los tiempos de Cromwell, Washington, Robespierre, Bolívar, San Martín, Artigas, y tantos otros; la de Reformas Agrarias y Revolución Industrial; incluso la del viejo Colonialismo Imperial, fue lentamente tragada y digerida por la boa insaciable del Capital Financiero.

Una secreción monstruosa, perteneciente al mundo de los reptiles constrictores y venenosos: trae sutiles y mortíferos venenos en sus colmillos, su mirada, su lengua, su saliva y su piel, capaces de matar animales mucho más grandes que ella. Viene provista con poderosos músculos abdominales (son puro abdomen) mediante los que puede triturar víctimas por asfixia y quebrantamiento de cáscara y osamenta. Y por fin dispone de un tan poderoso aparato digestivo y elasticidad visceral tal como para tragarse volúmenes que superan en mucho al de su cuerpo e irlos digiriendo en la infernal caldera química de sus efluvios internos hasta no dejar de ellos prácticamente nada, salvo su vitalidad enajenada.

Tiende redes como las arañas y lanza miríadas de anzuelos bien encarnados como las aviesas Tarjetas de Crédito: arte supremo de la pesca predatoria y contaminante.

Para que nadie sospeche que estamos exagerando, recordemos que José Batlle y Ordóñez, quien librara contra ellos homéricas peleas (no siempre ganadas), los llamaba desde sus legendarios Editoriales:

“Vampiros Auriferados”.

En ese sentido también recomendamos leer o releer a Barrán y Nahum en su monumental obra “Historia Económica del Uruguay”.

Vampiros Auriferados porque, monopolizando el oro monetario en épocas donde esa era la moneda aceptada, controlaban, secuestraban, y hasta prohibían, las actividades productivas del país.

Se refería esencialmente al Banco Comercial: “decano de la banca nacional” que, sin publicidad al respecto, ostenta esos y otros tenebrosos antecedentes hace poco revalidados mediante nuevos y grandiosos desfalcos.

Mucho los sufrimos: la Dictadura civil y militar fue hecha por ellos y para ellos. Y como en los Estados Unidos, no hubo ni hay uno preso.

Vampiros Auriferados porque mediante aquel monopolio privado del oro, que por entonces incluía el derecho a emitir papel moneda propio, le chupaban la sangre al resto del país: desde la “compra” mediante un rabioso “descuento”, de sueldos y jubilaciones estatales atrasados (exhaustiva actividad que sus agentes consumaban en la Plaza Independencia y alrededores como hoy), hasta el de todas las facturas impagas y atrasadas del Estado mediante el mismo leonino “descuento”, pasando por dar o no dar créditos a los productores, y por endeudarlos para luego comprarles a precio ruin sus haciendas urbanas, industriales, comerciales o rurales. Lo mismo hicieron y siguen haciendo con el Estado (que llegó a empeñarles su Aduana) y con todo el país. Endeudándolo incluso para pagar sus saqueos.

Como por ese monopolio de la moneda podían mediante coimas y alcahuetes atrasar artificialmente el pago de sueldos y facturas estatales, o modificar a placer los precios de la oferta y la demanda en los mercados supuestamente libres, como así también las tasas de cambio para importaciones y exportaciones, tenían en sus manos la llave para “fundir” empresas, obligarlas a endeudarse, y de ser necesario, ejecutarlas para apropiarse de sus bienes.

Desde ya hace mucho tiempo, incluso antes de aquel entonces, el capital financiero produce la alquimia maravillosa de obtener dinero del dinero. O sea: de la nada.

Hoy vivimos en una civilización donde ya no sobre Uruguay sino sobre todo el planeta, imperan los Vampiros Auriferados incluso sin oro: a puro cuento.

Son dueños del Sistema Monetario Mundial al punto que unos pocos Bancos privados (La así llamada Reserva Federal a los que se refiere “Inside Job”) tienen el monopolio privado de emitir el dólar de papel.

Nada menos. “Indignante privilegio” al decir de Francia.

Aquellos pichones de antaño hoy son la más poderosa mafia del planeta.

Sin edad alguna de imputabilidad. Intocables.

“Denme el control del dinero y ya no importará quién haga las leyes”

(Rotschild)

Publicado en “La República”, escrito por Eleuterio Fernández Huidobro.