21.08.2012

Entrevista de Emiliano Cotelo para el programa En Perspectiva.

La jueza Lilíán Elhorriburu, quien procesó a Juan Carlos Gomez por el asesinato de Roberto Gomensoro, criticó al ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro luego de que éste enviara una carta en donde manifestaba sus coincidencias con la defensa de Gómez. La jueza se pregunta por qué el ministro no presentó la información a tiempo, “ahora se acordó que sabía algo, dos años después de haber procesado a una persona que él dice que es inocente”, agregó en declaraciones a la prensa. En Perspectiva entrevistó al ministro de Defensa, quien se mostró sorprendido por los dichos de la jueza y reafirmó que “para muchos de nosotros era evidente que a Gomensoro lo habían matado en Artillería Nº 1, por eso me pareció injusto que estuviera preso alguien que no había tenido que ver y se estuvieran salvando los verdaderos responsables”. Sobre el final de la entrevista, Fernández Huidobro aclaró que envió la carta “sin tener noción clara de en qué etapa estaba el juicio (…) sencillamente porque lo consideré una obligación moral”.

EMILILANO COTELO:
La jueza de Paso de los Toros, Lilián Elhorriburu, que en el año 2010 procesó con prisión al militar Juan Carlos Gómez, criticó este martes en el diario El Observador al ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, por haberle enviado una carta en la que asegura que Gómez es inocente.

La magistrada defendió su fallo y se preguntó “por qué el ministro, si tenía información relevante sobre este caso, no se presentó a tiempo en el juzgado para declarar. Ahora resulta que se acordó que sabía algo, dos años después de haber procesado a una persona que él dice que es inocente”, dijo la jueza en la edición del matutino.

Recordemos los antecedentes. El coronel retirado Juan Carlos Gómez se encuentra preso desde hace dos años, cuando la jueza Elhorriburu lo procesó a pedido de la fiscal Angelita Romano, en calidad de autor del asesinato de Roberto Gomensoro, desaparecido antes de la dictadura y cuyo cráneo fue encontrado años más tarde en el lago del Rincón del Bonete. Por la muerte de Gomensoro también está procesado José Nino Gavazzo, en calidad de coautor.

Para el procesamiento de Gómez la Justicia se basó en un testigo ex miembro del MLN, Mario Blanco, que dijo que estuvo preso junto con Gomensoro en un cuartel de Paso de los Toros y observó las torturas que éste había sufrido. Además, Blanco involucró en los hechos a Juan Carlos Gómez, que entonces servía como oficial del Estado Mayor de la región que incluía a esa unidad del Ejército.

Sin embargo, la defensa de Gómez siempre sostuvo que el asesinato de Gomensoro no había ocurrido en Paso de los Toros, sino en el cuartel de La Paloma, en el Cerro de Montevideo, como aparece indicado en el informe final de la Comisión para la Paz.

Recientemente, la jueza Elhorriburu pidió que declararan algunos integrantes de la Comisión para la Paz como Gonzalo Fernández y Carlos Ramela. También citó a quien fue comandante en jefe del Ejército al comienzo del Gobierno del doctor Tabaré Vázquez, Ángel Bertolotti.

La información que En Perspectiva divulgó hace pocos días señala que la jueza también le dirigió un oficio al Ministerio de Defensa para que aportara los datos con los que contaba y que, junto con la respuesta del Ministerio, la magistrada había recibido la carta de Fernández Huidobro, una carta dirigida a quien corresponda, que está publicada en el sitio web de El Espectador, fechada el 19 de julio y firmada por Fernández Huidobro, en la que éste apoya la tesis de la defensa del coronel Gómez. El ministro comienza diciendo “Tengo la convicción personal, por motivo de información que me llegó durante la prisión y luego de mi liberación, que Roberto Gomensoro fue asesinado en el Grupo de Artillería Nº 1”, o sea en La Paloma. En ese texto Fernández Huidobro también señala que existen “infinidad de relatos escritos y orales de prisioneros y oficiales del Grupo de Artillería Nº 1 que confirmarían la muerte de Gomensoro allí”.

“Hay que investigar las responsabilidades del entonces ministro de Defensa, jefe del CID, jefe y segundo jefe de Artillería Nº 1 y oficiales que operaban dentro y fuera de la unidad. Analizar aquella transición que se dio en las formas de represión que con Roberto Gomensoro cambia la metodología al decidirse no entregar los restos a los familiares como sucedió con otros muertos en la tortura. Analizar eso puede ayudar a esclarecer otros casos de detenidos desaparecidos posteriormente”.

Hasta ahora, esta era la información con la que contábamos. Pero hoy se agrega la reacción de la jueza entrevistada por el diario El Observador. En ella dice: “Lo que aportó Fernández Huidobro es como que usted me hubiese mandado un fax diciendo algo que yo no le pregunté”, y el periodista le repregunta: “¿Usted no lo consultó?” y responde la doctora Elhorriburu: “Cómo lo voy a consultar, si yo a Juan Carlos Gómez lo procesé en 2010 y a Fernández Huidobro, que ya sabía que yo lo había procesado, se le ocurrió decir lo que dijo ahora, el 6 de agosto de 2012. De haber sabido antes lo hubiese citado, pero ya estamos en la etapa de manifiesto y no se puede poner otra prueba. Y a él se le ocurrió mandarme un fax el 6 de agosto, ¿no le parece raro? A mí me parece raro. No sé qué buscó con eso. Si ya sabía eso hace dos años, por qué no se presentó. Ahora resulta que se acordó que sabía algo, dos años después de haber procesado a una persona que él dice que es inocente. ¿En qué se basa esa afirmación? A mí me da igual, yo sigo investigando, tengo muchos testigos que ya declararon y hay otros tantos que van a declarar”.

El ministro Eleuterio Fernández Huidobro está en línea telefónica en este momento.

¿Cuáles son sus comentarios a propósito de la crítica que le hace la jueza Elhorriburu?

ELEUTERIO FERNÁNDEZ HUIDOBRO:
Me sorprende. Yo di un aporte a la Justicia, a lo mejor en una fecha que no le agrada, y además insinúa que tengo alguna intención distinta a la que queda de manifiesto simplemente con mandar una información. Yo también tuve que investigar muchos meses para poder mandar eso. No se me ocurrió de la noche a la mañana.

EC – Usted empieza diciendo en la carta: “Tengo la convicción personal por motivos de información que me llegó durante la prisión y luego de mi liberación que Roberto Gomensoro fue asesinado en el Grupo de Artillería Nº 1 en 1973”. Quizás en eso se basa la jueza para sorprenderse, porque usted dice que buena parte de esa información viene de cuando estuvo preso en los años 70.

EFH – Claro, pero hace meses que vengo haciendo una investigación, en realidad la hace un equipo de viejos militantes de mi total confianza. Hemos consultado a mucha gente, he mandado estudiar el problema y cuando formé convicción de la información de que lo habían asesinado en Artillería Nº 1 en La Paloma, en el Cerro, mandé la carta.

EC – ¿Por qué en los últimos años formó ese grupo y le pidió que investigara este caso en particular?

EFH – Porque me llegaron noticias del caso. Vuelvo a repetir que para muchos de nosotros era evidente que a Gomensoro lo habían matado en Artillería Nº 1, por eso me pareció injusto que estuviera preso alguien que no había tenido que ver y se estuvieran salvando los verdaderos responsables. Hubo cosas raras en algunas actitudes, no estoy diciendo nada con relación a la jueza sino a algunas actitudes en este caso. Creo que hay muchos que deben estar muy inquietos por esto.

EC – ¿A qué cosas raras se refiere?

EFH – Lo que dije en la carta, si metemos preso al oficial retirado se corta una línea de investigación y hay mucha gente que va a respirar con total tranquilidad.

***

EC – La pregunta que yo le formulaba es a propósito de la decisión que usted tomó de realizar esa investigación con colaboradores sobre la muerte de Roberto Gomensoro, ¿incidió el hecho de que usted es ministro de Defensa? ¿Es una preocupación de tipo institucional?

EFH – No, no tuvo ninguna influencia el hecho de que fuera ministro. Fue la convicción de saber que se estaba cometiendo un error muy grave sobre uno de los casos más conocidos, de los más indiscutidos entorno al lugar de la muerte. Incluso fue un subterfugio llevar el cadáver a Paso de los Toros y tirarlo en el lago de la represa para intentar desaparecerlo. Los testimonios del libro de Leonardo Haberkorn, “Milicos y Tupas”, también afirman lo que yo estoy diciendo, el contador Carlos Koncke y el capitán Luis Agosto, en aquel entonces capitán de Artillería Nº 1, también lo afirma otro señor que estaba preso en aquel entonces, y actualmente es profesor de historia, [Armando Miraldi]. Ese libro fue publicado hace un año, y no fue desmentido por nadie. Creo que la jueza no lo tuvo en cuenta, algo público y notorio.

EC – ¿Esa investigación la hizo con colaboradores personales suyos o con estructura del propio ministerio?

EFH – La hice con militantes de mi organización política de aquella época y con abogados penalistas de mi total confianza. Nos sentamos para a ver el valor de las pruebas y antecedentes, también fue informado el entonces comandante en jefe del Ejército General Bertolotti, en la Comisión para la Paz. A nuestro juicio está claro que a Gomensoro lo asesinaron poco después de su captura en el Grupo de Artillería Nº 1 en La Paloma, donde estaba Gavazzo en ese momento.

EC – La carta que usted dirige a la jueza, ¿la envía espontáneamente? Porque una versión que nos había llegado inicialmente decía que la jueza le había solicitado al Ministerio de Defensa que aportara los datos con los que esa cartera contaba, y que en la respuesta fue agregada su carta, ¿cómo ocurrieron las cosas?

EFH – Yo no sé si la jueza envió pedido de información al Ministerio de Defensa, pero no fue por mi caso, sino porque a algunos oficiales del Ejército le llegó ese pedido. Están llegando pedidos de información de todos los juzgados al ministerio de Defensa sobre casos judiciales que están en curso. Y el Ministerio contesta. No soy yo quien contesta, sino que se envía a los mandos correspondientes para que ellos consigan la información y la envíen.

EC – ¿Su carta fue independiente de la respuesta del Ministerio?

EFH – Sí. Nosotros hemos recorrido el país buscando cosas, al final la mandé la carta sin tener noción clara de en qué etapa estaba el juicio. Sencillamente porque lo consideré una obligación moral.

EC – ¿Usted ha estado en contacto con la defensa del coronel Gómez?

EFH – No, nunca estuve en contacto. Estuve en contacto con otros abogados penalistas que me asesoraron, y todos coincidieron en que se estaba cometiendo un grave error.

EC – La jueza dice que tiene muchos testigos que señalan que Gomensoro fue asesinado en Tacuarembó.

EFH – Según creo yo no tiene muchos testigos.

EC – Usted entiende que es uno.

EFH – Sí, los demás no tienen mucho para aportar.

EC – ¿Va a haber contacto con la jueza? ¿Usted está solicitando la posibilidad de declarar?

EFH – Yo quedo tranquilo con mi conciencia, y preocupado por el hecho de que algunos responsables de ese asesinato estaban muy contentos, ahora no tanto, pero van a volver a quedar contentos.


 

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