22.09.2013

Entrevista realizada por Mateo Grille para Caras y Caretas.

¿Qué opina el gobierno uruguayo en materia de defensa nacional? ¿Cuáles son las hipótesis de conflicto? ¿Estamos preparados para enfrentarlas? Caras y Caretas conversó con Eleuterio Fernández Huidobro, ministro de Defensa Nacional.

A fines de la semana pasada, el ministro de Defensa brasileño, Celso Amorim, firmó junto a su par argentino, Agustín Rossi, una serie de acuerdos en materia de Defensa para la preservación y defensa de los recursos naturales y la cooperación continental.

Ambas naciones, y buena parte de los países integrantes de la Unasur, asumen amenazas comunes ante un nuevo orden mundial que le asigna al hemisferio Sur una creciente preponderancia global y, por tanto, lo ubica en medio de las futuras tensiones.

El ministro de Defensa brasileño concedió una extensa entrevista al diario argentino Página 12 en la que enumeró las hipótesis de conflicto más claras que maneja el gobierno de Dilma Rousseff. El gobierno uruguayo, por su parte, opina en términos muy parecidos, y también maneja como imprescindible la cooperación y coordinación continental para evitar o repeler las previsibles y probables agresiones de otros países buscando obtener nuestros recursos naturales. “Lo que dice Amorim es lo que piensan los que se detienen a pensar en estos temas. Por suerte hay personas en Brasil, en Argentina y en otros países que se detienen a poner cerebro en estas cuestiones. Acá, por desgracia, estamos hablando de cualquier pavada con tal de esquivar la reflexión profunda sobre los temas de seguridad nacional y soberanía. En el Frente, la verdad, se desconoce casi todo sobre esto, mientras nos divertimos con tonterías”, dijo a Caras y Caretas el ministro de Defensa uruguayo, Eleuterio Fernández Huidobro.

¿Cómo encara Uruguay la discusión de la defensa nacional a la luz de estos acuerdos y reflexiones que incluyen cooperación entre naciones, visiones comunes, hipótesis de conflicto comunes, etcétera?

No hay elaborada ninguna ley de defensa. Lo tiene que hacer el Consejo de Defensa Nacional, que tiene que analizar las amenazas que puedan poner en riesgo la soberanía. Debe llegar a acuerdos sobre cuáles son las amenazas para el país, y cuando el presidente de la República convoque, se irá. De todas formas, es obvio que aquí adentro, en el ministerio, la gente a la que se le paga para eso habla y estudia estos temas en serio, aunque la izquierda no tiene idea de este asunto y no le dé la más mínima pelota. Y nos perdemos en la instrumentación y la táctica, pero de estrategia no sabemos nada. Ni idea de para dónde vamos.

De todas formas, a nivel de Unasur hay una visión global de la defensa.

Sí, claro. Hay un avance tremendo, con su consejo de seguridad, etcétera. Veo a la Unasur funcionando.

¿Hay una política común?

Se está creando. A nivel de Unasur, por ejemplo, se está creando el consejo de defensa de Unasur, que es el think thank de estos temas. Ya hay política común diseñada, o al menos algo parecido. Y es eso que dice Amorim: la defensa de los recursos naturales, etcétera. Como fue toda la vida, pero ahora mucho más grave que antes porque somos siete mil millones y según el príncipe de Inglaterra, en este mundo hay lugar para tres mil millones, así que imaginate. El resto sobra. Y cómo hacer que los que sobran desaparezcan, bueno, allí está la carrera armamentista con una serie de países armándose hasta los dientes. Y se preparan para eliminarte. En el fondo es la misma solución de siempre. Todas las soluciones capitalistas a las crisis, terminaron igual, con guerras, y calculo que no será la excepción. Vamos para allí.

También puede suceder que no queden ni tres mil millones.

Exactamente, eso también puede pasar. Lo dicen grandes e ilustres luchadores de izquierda, pero también lo dicen algunos de derecha. Hay cierta ultraderecha yanqui que propone no salir más a guerras por el mundo; que se maten los otros. Y ese mundo que va quedando chico tiene zonas donde hay recursos naturales importantes, que otras naciones van a querer y necesitar cada vez más y los van a venir a buscar. Eso ha sido así en todo el mundo y en toda la Historia. Va a ser igualito en el futuro. Brasil lo sabe y por eso se arma también y piensa políticas de defensa con la región para defendernos en futuros conflictos, porque los brasileños, para defenderse, precisan a toda América del Sur, mínimo. Por eso postula lo que postula. Por ahora vamos a manejar criterios comunes, pero habrá que fabricar armas entre nosotros también, habrá que tener fuerzas que puedan coordinar operaciones. De hecho lo hacemos, nosotros coordinamos operaciones. Efectivos nuestros van a Brasil, manejan máquinas brasileñas y ellos hacen lo mismo acá. Estamos coordinando. Y hay milicos acá que estudian mucho estos temas, milicos muy profesionales que hacen lo que se les pide, y lo hacen. No te piden una asamblea para discutir quién dijo esto, por qué esto otro y al final no pasa nada. Los tipos han estado por el mundo y conocen el monstruo de cerca, han enfrentado situaciones de conflicto cara a cara. Y hay milicos de acá, viejos y jóvenes, no necesariamente de izquierda, que explican los problemas hablando del imperialismo, del colonialismo y del capitalismo. ¿O vos te creés que son idiotas? Los que han estado en misiones afuera saben perfectamente lo que pasa con el imperialismo. Preguntale a los que fueron un año al Congo a ver qué te dicen. Preguntale a los que han estado en Camboya donde nuestros milicos negociaban de tú a tú con los Khmer Rojos. Tenemos observadores militares, que van de a dos, sin armas ni nada, viviendo en el Sahara o en Georgia y se hacen amigos de los georgianos, chupan con ellos, van a la feria. Y para ir tienen que estudiar y andan en la misma que la gente en esos lugares; cuando vienen saben absolutamente todo lo que pasa. La tienen clarísima. ¿Vos te creés que son giles? No, los giles somos nosotros, que nos creemos unos vivos bárbaros y no entendemos nada.

En materia de armamento, ¿Uruguay tiene cooperación con otros países de la región?

Bueno, hay avances. Y acuerdos tenemos de todo tipo. Por ejemplo, en estos momentos la Unasur coordina las políticas de defensa y policial, porque hay países que tienen una unidad en materia de seguridad entre Policía y Ejército, como Colombia. Nosotros enviamos informes con el armamento que tenemos y ellos hacen lo mismo. Para que todos tengamos una idea de con qué instrumentos contamos a la hora de defendernos de un enemigo que, suponemos, va a ser extra regional. La gente de otros países, y alguna gente de adentro de este ministerio, estudia y trabaja en estas cosas. Ahora tenemos a un compañero en un curso de geopolítica en Brasil, donde las clases las da hasta la cámara de industria brasileña, que son el cerno del cerno, no como los chantas nuestros. Mientras los tipos están estudiando y elaborando todo el día y todos los días la defensa de la nación y el continente, nosotros nos pasamos todo el día discutiendo pavadas. La discusión entre los brasileños hoy es si integran Brasil al resto del continente casi para conformar una unidad. Y esto incluye principalmente, aunque no sólo, sus fronteras, es decir, nosotros también. Mientras que los otros dicen que no, que antes de integrar a Brasil con todo el continente debe integrarse Brasil consigo mismo, entre ellos. Ése es el debate. Es integrar los mares, Atlántico y Pacífico, para lo cual precisan unión continental, o integrar el terreno, que era aquella idea soviética con la que se sostenía que sólo haciendo una gran masa de tierra se podía tener real peso en el mundo.

Te pongo otro ejemplo: en el marco de Unasur estamos en un proyecto para hacer un avión ultramoderno para la defensa de nuestros países, e incluso ya tenemos una cantidad de pedidos. En este proyecto trabajan técnicos de varios países y a nosotros nos tocó hacer el sistema de simulación y no podemos ir porque se precisan dos oficiales permanentes allá, en Córdoba, y acá nos dicen que es muy caro, que esto y aquello. ¿Vos te das cuenta? Es un proyecto de unos aviones súper modernos, que defienden todo el continente, que tenemos hasta pedidos de exportación, pero no podemos mandar dos tipos con todos los gastos pagos.

En Uruguay hay alguna idea de integrar las políticas productivas, agroindustriales o tecnológicas, al debate sobre defensa nacional?

Acá no hay idea de nada. La única idea sobre defensa nacional que se tiene es la violación de los derechos humanos. Sólo eso. La política de defensa nacional de este país la maneja Serpaj. Es lo que hay. Cada cosa que uno dice te contestan: “Son milicos”. Y contra semejante argumento no se puede. Estamos jodidos porque, entre otras cosas, no nos damos cuenta, no queremos ver o nos importa tres carajos saber que los civiles fueron los que dieron el golpe de Estado y los principales beneficiarios de la política económica que a sangre y fuego impusieron. Pero nosotros seguimos, con el dedo en alto, gritando “son milicos”. Y ninguno de estos civiles va en cana, no va en cana Jorge Batlle, no va en cana Sanguinetti y mandamos preso sólo al fajinero que metió la picana. Eso es la doctrina de los derechos humanos de Estados Unidos, que hace años dijo: ustedes juzguen, pero sin contexto. Hace unos años fue a declarar un viejo comunista argentino en el juicio a las juntas. El juez le preguntó: “A usted, ¿quién lo torturó?”. Y el tipo contestó “el imperialismo yanqui y la burguesía argentina”. Toda otra valoración es una estafa. Y la izquierda uruguaya se tragó un tren de perfil con esa doctrina de los derechos humanos que elaboró Estados Unidos, que sólo juzga milicos pero no civiles ni contextos. Esa política de derechos humanos es la misma que utilizan hoy los yanquis para invadir Siria, Libia, Afganistán, Irak… Ellos buscan al dictador, no estudian contextos ni verdaderos responsables.

¿Qué discute la izquierda entonces?

Yo qué sé. Está discutiendo la nueva agenda de derechos, que los homosexuales se puedan casar y cosas así. ¡Dejate de joder, hermano! Esa agenda la hacen Estados Unidos y la socialdemocracia europea, que inventaron ese radicalismo con las mujeres, los homosexuales, esto y aquello para no hablar de lo que importa realmente. Esa agenda no jode a nadie y somos tan giles que no lo vemos. El problema no está en si los homosexuales sí o los homosexuales no. El problema está entre los homosexuales ricos y los homosexuales pobres. Los homosexuales ricos no tienen ningún problema, nabo, no tienen ningún problema. El problema está en que hay ricos y pobres. Acá lo que pasa es que se olvidaron de la lucha de clases. ¡De la lucha de clases nada menos!


 

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